29 de marzo de 2017

El transporte y las aplicaciones tecnológicas tras las últimas resoluciones judiciales españolas.

Autor: José Andrés Diez Herrera
Abogado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid
Bufete Diez, Gómez & asociados SLP
Especialista en transporte y economía colaborativa



Comentaba, en un artículo anterior, la evolución de ciertos sectores económicos, y en particular, el transporte, con la inmersión de la tecnología; y explicaba la primera resolución judicial dictada por el Juzgado Mercantil nº 2 de Madrid, que decidió suspender en toda España la aplicación Uber Pop, propiedad de la mercantil estadounidense Uber Technologies Inc, con carácter previo a la demanda, sin olvidar, que existía una cuestión prejudicial (1) al TJUE, cuyo fallo conoceremos, seguramente, a lo largo de esta primavera, y que decidirá cómo debe interpretarse la irrupción de las aplicaciones tecnológicas en el ámbito del transporte de viajeros urbano a los ojos de la normativa europea, y cuyo fallo determinará si su actividad se encuadra en los servicios de la sociedad de la información; si es un servicio de transporte, o por el contrario, si tiene una funcionabilidad de carácter mixto, y  que lo cierto es que afectará a la totalidad de aplicaciones de transporte que ejerzan la actividad en Europa.
Los órganos judiciales españoles, por su parte, al margen de la esperada sentencia europea, han creado su propia respuesta aunque dispar, dependiendo del modelo de negocio de las diferentes aplicaciones de transporte.

UBER POP
Así, resulta de especial importancia el Auto de la Audiencia Provincial de Madrid, sección 28, de fecha 23 de enero de 2017 (2) ratificando la suspensión de la aplicación Uber pop previamente dictada por el Juzgado Mercantil nº 2 de Madrid, y cuyo estudio resulta muy interesante al ser pionero sobre esta materia, y totalmente dispar al creado por el Juzgado Mercantil de instancia, aun manteniendo el mismo fallo, al decir, en síntesis:

La prestación de servicios de transporte urbano discrecional sin la correspondiente autorización administrativa constituye una actividad infractora de normas que tienen por objeto la regulación de la actividad concurrencial y, por lo tanto, un acto de competencia desleal previsto en el artículo 15.2 LCD.
La actividad debe ser considerada como transporte y no un servicio de la sociedad de la información
El control de la actividad de transporte de la matriz americana a través de una filial en Holanda sirviéndose de una Plataforma debe ser considerado prestador de servicios con establecimiento en un Estado miembro. 
UBER no es un operador neutral ni un mero operador tecnológico. No puede acogerse a la exención de responsabilidad prevista para los PSSI.

BLABLACAR

Diferente cuestión ha sido la reciente sentencia 30/2017, 2 de febrero, del Juzgado Mercantil nº 2 de Madrid en el asunto Blablacar (3), quien apartándose de su propio criterio respecto a la sentencia que dictó sobre la aplicación UberPop, y sin entrar en valoración de la prueba de las partes admitida en el proceso, desestima la demanda de competencia desleal interpuesta por Confebus, al afirmar (textualmente):

Blablacar realiza una actividad ajena a la regulada en la legislación de transportes
Blablacar ha generado una plataforma no para organizar transporte, sino para poner en contacto a particulares que quieren realizar un viaje juntos, y compartir determinados gastos del trayecto, y para dar calidad al servicio de contacto ha puesto unos márgenes y unos límites, y un formato de actuación. Que en modo alguno es obligatorio para quienes lo usan.

Es cierto que la legislación va siempre por detrás de la realidad, pero desde luego, la falta de indefinición no puede ser objeto de demanda ni de auxilio judicial. Ni en la mejor escuela de derecho libre podría este juzgador crear un precepto que disciplinase esta nueva realidad socio económica.
En definitiva, deberá ser la propia sección 28 de la Audiencia Provincial de Madrid, autora  de la resolución, anteriormente citada, que mantuvo la suspensión de Uber Pop en España, quien en los siguientes meses resuelva el recurso de apelación interpuesto bajo dos parámetros:

-Bien, si resulta de aplicación su propio criterio jurídico recientemente conocido sobre Uber para aplicarlo a Blablacar

-O si mientras tanto, el TJUE ha fijado sus propios parámetros para interpretar el derecho europeo sobre el transporte y la tecnología de los servicios de la sociedad de la información, y que obligarán a los Tribunales nacionales a aplicarlos a cada caso.

Notas:
(1) Juzgado Mercantil nº 3 de Barcelona (Asunto C-434/15)
(2) Rollo de apelación 494/2016
(3) Blablacar es la denominación bajo la cual particulares con sus propios vehículos realizan servicio de traslado compartido de viajeros en sus desplazamientos por un precio, y bajo las condiciones fijadas por la aplicación.

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22 de marzo de 2017

Reflexiones en torno al Impuesto sobre Sucesiones

Autor: Rubén Mayorga Martín, abogado
Responsable del Departamento de Sucesiones en Galatea Abogados



En este momento de debate abierto acerca del Impuesto sobre Sucesiones en España y la presión de la propaganda mediática a la que está siendo sometido, veo necesario comentar aquellos aspectos que representan una realidad y aquellos otros que proliferan desde hace un tiempo y que, a mi modo de
ver, son únicamente falacias usadas para hacer creer a quien no es rico que sí lo es, con el fin de alarmar a la sociedad en un intento de lograr la presión suficiente como para suprimir dicho impuesto, lo cual sólo beneficiaría básicamente a una élite determinada y no a la mayoría de la población.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que este impuesto tiene un papel redistribuidor de la
riqueza, de forma que estamos ante un impuesto progresivo al cual tendremos la obligación de hacer
frente en función de nuestra capacidad contributiva, o lo que es lo mismo, cuanto más heredemos más
vamos a pagar, paliando así el efecto transmisor de desigualdad social que provocan las herencias.

Resulta necesario comprender que este efecto debe ser sometido a unos límites fiscales, ya que de
contrario se estaría fomentando la desigualdad de oportunidades y la división en clases sociales cada
vez más distantes en cuanto a su nivel de riqueza. Una vez claro el fin del impuesto, hay que destacar
que actualmente en la aplicación del mismo se procura una especial protección a la transmisión familiar, estableciendo así reducciones en el tributo, en función del grado de parentesco, que facilitan la transmisión de la herencia a la familia más directa, quienes además son generalmente los beneficiarios en la mayoría de herencias, lo que lleva a que en la mayor parte de este tipo de transmisiones no se llegue a tener que pagar el impuesto.

Por otro lado, vivimos en un estado de autonomías, donde las distintas comunidades autónomas tienen la competencia cedida en materia de este impuesto, lo que provoca que su gestión sean distinta
según la comunidad en la que nos encontremos, resultando comprensible que en cada una existan
reducciones y tramos de aplicación distintos. No obstante, entendiendo que cada comunidad es libre de gestionar su impuesto, en algunas, como Madrid, parece que se han olvidado del fin redistribuidor del mismo, reduciendo su impacto fiscal tanto que prácticamente nunca se tributa o se hace a un nivel muy bajo, provocando el traslado de grandes patrimonios a estas comunidades para no tributar, lo que resulta cuanto menos cuestionable de cara a la estabilidad del Estado ya que contribuye a la competencia fiscal y a la desigualdad económica y laboral entre comunidades.

Para ir finalizando, quisiera profundizar un poco sobre el caso de Andalucía, tan criticado,
donde cabe destacar que recientemente se ha incrementado la reducción a 250.000€ para cónyuge o parientes directos en la base imponible del impuesto, es decir, que sólo se pagaría en caso de que cada uno de esos herederos recibiese por adjudicación de herencia una suma superior a ese valor, cosa que en la mayoría de herencias no se da, y ahí es cuando me surge la pregunta, ¿en serio todos los que protestan o están asustados van a recibir estas herencias?, creo que no, de hecho la mayoría ni se acercan a esas cifras, simplemente están mal informados. 

Esta falta de información lleva también a que mucha gente englobe todos los impuestos que va a afrontar en la sucesión, confundiendo el Impuesto sobre Sucesiones con el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, más conocido como Plusvalía, que se paga por la transmisión de inmuebles. Por lo tanto, sabiendo que en la mayoría de herencias suele haber al menos un inmueble, creo que debe quedar claro esta diferencia entre ambos impuestos y es que en la mayoría de casos no se paga por el de sucesiones, en cambio, siempre se paga la plusvalía municipal por la transmisión de los inmuebles urbanos, lo que lleva a que, siendo este un país con una cultura bastante extendida de invertir en ladrillo, en ocasiones los herederos tengan que pagar altas cifras debido a la plusvalía, aunque no se llegue a tener que pagar por sucesiones.

En conclusión, no creo que la solución sea eliminar el impuesto, sino más bien centralizarlo o
equipararlo
de forma que no existiese esa competencia entre comunidades, procurando un sistema de aplicación que proteja aquellas transmisiones hacia cónyuges o parientes directos pero sin olvidar el fin  redistribuidor de la riqueza que tiene este tributo. 

Si eres un ciudadano medio, no tienes que temerle nada a este impuesto, eso sí, ojo con invertir todo en inmuebles, sé previsor y deja algo de liquidez para que tus herederos puedan afrontar el pago de las plusvalías, y sobre todo, infórmate y que no te engañen.

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15 de marzo de 2017

Cómo vencer la falta de tiempo y hacer crecer tu despacho

Autora: Mar Bravo, de Innovassistant



Hace meses que notas que te falta el tiempo y que no llegas a todo. Las tareas se  acumulan en tu escritorio y además de atender a tus clientes tienes que hacer muchas cosas más: responder a miles de mails, hacer las minutas, llevar tu contabilidad, quizás también publicar en redes sociales… Son tareas que suponen un gran volumen de horas a lo largo del día y empiezas a ver que cada vez puedes dedicar menos tiempo a lo que verdaderamente es tu profesión: la abogacía.

¿Te has encontrado en esta situación o actualmente estás en ella? Sí, lo sé, se pasa mal.

Primero, porque ves cómo dedicas muchas horas a tareas que sabes que no deberías estar haciendo tú o que odias hacer y, segundo, porque esto empieza a tener consecuencias en tu despacho y en tu vida personal.

Es una situación muy común en los profesionales que trabajan solos, ya que además de hacer su trabajo tienen que sacar adelante otros ámbitos ajenos a su negocio como pueden ser el marketing o las ventas, a los cuales no solo tienen que dedicarles tiempo en ejecutarlos sino también en formarse ya que muchas veces son terrenos desconocidos para ellos.

Además, suele ocurrir cuando las cosas nos van bien. Llegan por fin clientes al despacho, que empieza a volar casi solo. Sin embargo, a medida que se hace grande, crecen las otras responsabilidades inherentes a un despacho que funciona y que nos quitan tiempo y las ganas.

Te preguntas: ¿Qué puedes hacer en esta situación? Contratar un asistente virtual puede suponer un gran cambio en tu negocio.

Lo primero que te puede venir a la mente es que ha llegado el momento de contratar a alguien. No obstante, quizás no tienes un espacio que ofrecer para que pueda trabajar contigo, pero sobre todo te preocupa la inversión necesaria para contratar a alguien.

Ante estos obstáculos un asistente virtual es la mejor opción. Un asistente virtual es un profesional freelance que te ayuda a llevar tu negocio. Al ser autónomo trabaja de forma remota, desde su casa u oficina, por tanto, no necesita que le proporciones un espacio físico ni un equipo específico, ya que usa el suyo propio. Además, no supondrá una gran inversión porque puedes contratarlo por tareas repetitivas de tu negocio o asuntos puntuales que necesites, dependiendo de tu volumen de trabajo.

De esta manera, contarás con más tiempo para poner el foco en lo verdaderamente importante: tu defender a tus clientes. Y es que piénsalo bien: tú no puedes hacerlo todo, necesitas algo de ayuda para que tu empresa funcione sin que acabes siendo su esclavo y se consuma toda tu energía e ilusión.

En resumen: no trates de hacer el trabajo de todo un equipo de personas, el despacho que soñaste puede verse afectado.


¿Qué puede hacer un asistente virtual por un abogado? Si no estás familiarizado con este término ni sabías de la existencia de este perfil profesional puede que no sepas cómo puede ayudarte. Lo cierto es que el asistente virtual puede darte soporte en muchas áreas de tu día a día, por ejemplo:

  • Administración. Puedes externalizar aquellas tareas diarias que tanto tiempo te consumen como mantener tu correo al día, gestionar tu agenda, recordatorio de plazos, asuntos personales, preparación de presentaciones, moderar comentarios de tu blog, construir y actualizar tu base de datos, preparar presupuestos, enviar minutas o controlar los cobros, entre muchas otras.
  • Marketing. Este área esencial en tu negocio también puedes dejarla en manos de un asistente virtual con total confianza. Se encargará de publicar y programar tus contenidos en redes sociales, atender a las consultas que recibas por estas vías, crear listas de suscriptores con tu gestor de email marketing, crear y programar correos electrónicos para promover contenido, crear newsletters y maquetar, publicar y programar artículos para tu blog.
  • Ventas. Si, como suele ocurrir con los abogados, no te sientes cómodo vendiendo, puedes delegar esta parte a tu asistente virtual, quien te ayudará a marcar objetivos, definir tu plan de acción y a desarrollar estrategias de implementación. También creará procesos efectivos que lleven a tu negocio a alcanzar sus metas y potenciará sus ventas.  
Si crees que tu despacho necesita crecer y dedicas mucho tiempo a tareas administrativas, de marketing, ventas o de gestión, contratar un asistente virtual aunque solo sean unas horas al mes, puede suponer un gran salto cualitativo y te permitirá crecer a la vez que disfrutas del camino.

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8 de marzo de 2017

La mujer en la abogacía

Autora: Inmaculada Atencia Robledo, abogada
Vicedecana del Colegio de Abogados de Málaga



Con motivo del Día Internacional de la Mujer, y no sólo la trabajadora, que se celebra el día 8 de marzo de cada año, cuya primera celebración en algunos países europeos se remonta al año 1911, y declarado como tal en el año 1972 en la Asamblea General de las Naciones Unidas, me han pedido y me he animado a escribir sobre la mujer en la abogacía.

Mi primer recuerdo como abogada me lleva a pensar en mi padre, Manuel Atencia García. Desde pequeña tuve claro que quería ser abogada como él. Aunque no tuvo intención de influir en mi decisión y en mi futuro profesional me transmitió su pasión por la abogacía. Seguro que mi admiración por sus cualidades personales, por sus habilidades sociales y su gran preparación jurídica caló en mi decisión de dedicarme a la abogacía.    

Mi otro recuerdo es de mi hermana Inés. Desde que me incorporé al despacho al terminar la carrera de derecho, ha sido junto a mi padre, mi maestra.  

Esas circunstancias profesionales y personales vividas en torno a mi padre y a mi hermana como un binomio integrador ha sido sin duda un hecho determinante en mi visión profesional de la abogacía. El hecho de trabajar con los dos, hombre y mujer, me hizo darme cuenta de lo importante de la visión conjunta y complementaria de las cosas y a concluir que en la complementariedad de miras está el valor.

La realidad es que mi experiencia profesional como mujer ha sido positiva. En los años que llevo ejerciendo la profesión no he percibido, al menos de forma directa, discriminación alguna y si así hubiera sido en el fuero interno de algún profesional, compañero o cliente estoy convencida de que esa percepción se fue dispersando en cuanto comprobara que la profesionalidad de una persona no se determina por el sexo de quien ejerce la profesión. Ninguno de ellos, ni jueces, ni magistrados, ni fiscales, ni letrados de la administración de justicia, ni compañeros, ni procuradores, han actuado ni conmigo ni en mi presencia de forma discriminada. Y en cambio sí que he vivido cómo algunos de ellos han puesto en valor la incorporación de la mujer al mundo de la abogacía.
   
Por ello, lejos de recordar situaciones de discriminación vividas en el pasado y algunas de las que desgraciadamente quedan, mi visión quiero que sea  optimista y positiva.  

Sin embargo, una cosa es mi experiencia personal, y otra muy distinta la realidad de que siguen existiendo obstáculos reales en el mundo profesional para la mujer. Las estadísticas así lo recogen, pues por desgracia continúan existiendo diferencias salariales en perjuicio de la mujer y por desgracia la mujer continúa encontrando dificultades para poder acceder en igualdad de condiciones a puestos de responsabilidad y dirección en sus empresas. Y ello unido al hecho de estar ante una sociedad que valora la cultura del presentismo por encima de la cultura conciliadora, me lleva a concluir, aún a mi pesar, que nos queda camino por recorrer. Y en la abogacía como en las demás profesiones también.

Por ello lo que me queda es animaros a reflexionar sobre la forma de poder ayudar a concienciar a nuestro entorno de la importancia de la igualdad de la mujer en el mundo profesional y de la importancia de la implantación de políticas integradoras,  y os animo a estar presentes a tal fin en la sociedad para hacernos visibles y poner en valor a la mujer y lo que representamos. 

1 de marzo de 2017

Encuentros con ONGs: Amnistía Internacional, de pie por la libertad

Carlos Alonso Sot, de Amnistía Internacional y Charo Alises Castillo, presidenta de la Comisión DDHH Icamalaga




Con la proyección de este vídeo, que celebra los 50 años de existencia de Amnistía Internacional, comenzaba la intervención de Carlos Alonso Sot, responsable del equipo de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de  Amnistía Internacional en Málaga, durante el encuentro celebrado en nuestro Colegio el pasado día 23 de febrero. Esta ha sido la primera sesión del nuevo ciclo, Encuentros con ONGs, organizado por la Comisión de Derechos Humanos y cuya finalidad es conocer la labor y actividades que desarrollan estas organizaciones sin ánimo de lucro.

Amnistía Internacional es una organización global e independiente que cuenta con más de 7 millones de miembros que defienden los derechos humanos en todo el mundo. En su página web podéis ver con más detalle cuál es su historia y cómo trabajan sobre el terreno, destacando siempre su independencia.

El objetivo, en resumen, es mejorar la situación de los Derechos Humanos en general.
Centrándonos en España, se recordó la figura de Marcos Ana, el primer caso por el que trabajó Amnistía Internacional en nuestro país, con este emotivo vídeo


Dentro de las distintas áreas de trabajo de Amnistía Internacional, despertó gran interés entre los asistentes todo lo relativo al trabajo en materia de asilo y refugio. Nos hablaron de la campaña #Yoacojo, actualmente en marcha y de los últimos informes publicados en relación con la Frontera Sur:
Irene Carretero, responsable del  equipo de Migración y refugio del grupo de Málaga, nos explicó que Amnistía Internacional no trabaja en la asistencia directa a estas personas, sino que lo hace
en red con otras organizaciones, como en el caso del Plan de Apoyo a las personas refugiadas,  que se hace de forma conjunta con la Universidad de Málaga y 10 organizaciones más.
La propuesta de Amnistía Internacional pasa por descentralizar el sistema de asilo, apostando por una mayor implicación de las entidades locales, con el fin de evitar más viajes y desplazamientos, que exponen a las personas migrantes a nuevas vulnerabilidades.
En esta línea, se produjo un interesante debate relacionado con la labor que desempeñan también nuestros compañeros del Turno de Oficio de Extranjería en la asistencia a las personas que llegan a nuestras costas y la de otras ONGs como Cruz Roja y CEAR.

Más información sobre Amnistía Internacional en Málaga, aquí

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