8 de junio de 2016

Desmarkándo me: creando mi marca personal

Autora: Laura Bueno Rubiales,
Facilitadora Lego® Serious Play®
Fundadora de Karismatia



Muchos son los egresados de la licenciatura de Derecho y pocos los que lo hacen con la definición de su marca, de hecho, gracias a que el mundo es cambiante, las tecnologías aumentan, los conflictos son diferentes,… las mediaciones a realizar y el nicho de mercado evoluciona, el profesional se ve forzado a adaptarse a los cambios y definirse. 
Hoy en día es común la colaboración entre diferentes firmas de abogados, así como poder colaborar con un bufete y tener un despacho individual. Este tema me parece de vital importancia y por ello hoy quiero hablaros de la marca personal, puesto que una empresa puede tener un nicho de mercado y un profesional que colabore con ellos otra. Para ello quiero hacer la diferenciación entre varios conceptos muy básicos, relativos a la marca personal. 
  1. La marca personal es ni más ni menos que una etiqueta, aquello por lo que quieres que te conozcan, la huella que dejas.
  2. La reputación es aquello por lo que te conocen. Si tu marca personal es coherente y está bien definida, tu reputación y tu marca personal estarán muy cercanas pudiendo llegar a confundirlas. 
  3. El personal branding es la rama del marketing que se dedica a construir y optimizar nuestra marca personal con vistas a conseguir unos objetivos previamente establecidos por nosotros. 
Aclarados estos tres términos hay que destacar que todos absolutamente todos tenemos una marca personal, es como nuestro ADN, aunque no la estemos trabajando, aunque no seamos conscientes de ella, todos tenemos una.

Cuando hablamos de profesionales es aún más importante trabajar esa marca personal. ¿Por qué? Porque cuanto mejor definamos nuestra marca personal y profesional, más fácilmente conseguiremos nuestros objetivos, sí: ese cliente tipo que es el que verdaderamente nos da beneficios. Son muchas las ocasiones en las que mis clientes me comentan que su cliente es todo aquel que entra por la puerta, permíteme que te diga que ese es el error más básico al hablar de nuestro cliente. Que estemos abiertos a atender a cualquier cliente potencial es maravilloso, pero hemos de ser conscientes de cuáll es nuestro cliente ideal, el que realmente nos da un beneficio, el que es capaz de entender nuestro producto o servicio, a aquel al que le aportamos valor y por ello nos resulta más fácil de fidelizar. 
Este aspecto de cliente ideal me gusta comentarlo siempre, pues con frecuencia  existen empresas y empresarios que a pesar de llevar varios años en el sector empresarial no consiguen  definir su nicho de mercado, o mucho más asiduamente, la dificultad reside en que su equipo de colaboradores entienda con exactitud su nicho de mercado. 

Llegados a este punto seguirás preguntándote ¿Cómo trabajo mi marca personal? Sencillo, has de definirte, si relees la definición de personal branding, habla de definir la marca personal para conseguir unos objetivos. Esa es la clave, saber qué quiero conseguir. Pero para ello hemos de saber quiénes somos. La marca personal se basa en 4 aspectos fundamentales:

  1. La particularidad  o valor que aportamos, aquello que nos hace especiales. Esto se refiere a aquello que nos destaca de los demás. Si no lo sabes pregunta en tu entorno: ¿qué es lo que se te da bien?, ¿qué destacarían de ti?
  2. Autenticidad, es tu marca personal. Sé Tú. No hay nada mejor para destruir una marca que  descubrir que no es auténtica, que los valores que muestra no tiene nada que ver con los valores de la persona, estamos hablando de marca personal no de una organización. 
  3. Transparencia, demuestra lo que dices, facilita que puedan corroborar lo que dices que otros participen y comenten aquello que comunicas en las redes sociales.
  4. Visibilidad, las posibilidades de darte a conocer con las redes sociales son infinitas, pero has de hacerte visible si no estás en la red no existes.  
Ya que tenemos claras las bases de una marca comienza a trabajar en tu marca personal, para ello te propongo que respondas a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué es lo que quiero conseguir con mi vida?
  • ¿Qué cosas hago mejor que la mayoría de la gente? ¿En qué soy bueno?
  • ¿Cuáles son mis habilidades y destrezas?
  • ¿Cuáles son las actividades que cuando me pongo con ellas parece que el tiempo pase volando?
  • ¿A quién apuntas con tu campaña de personal branding? ¿Quién quieres que sepa de ti y de tu trabajo?
  • ¿Cuál es mi trabajo soñado?
  • ¿Quién quieres que sepa de ti y de tu trabajo?
  • ¿Quién es tu cliente ideal? (centra tu nicho de la forma más concreta posible)

Este punto (8) es  muy importante, es estupendo querer ayudar a todo el mundo, y además, si tenemos claro que servicio podemos ofrecer a qué tipo de cliente, más fácil será que nuestro cliente tipo nos encuentre. Cuanto más definidos tengamos los objetivos más fácilmente llegaremos a ellos.  

Son pocas las personas que se plantean el  ¨para qué¨ de sus acciones, ésas son las que marcan la diferencia, inspiran a los demás y dejan marca. 



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