24 de febrero de 2016

Copywriting: palabras que convertirán las visitas a tu web en clientes

Autora: María Godoy (Srta. Red)
Publicista y copywriter

Todos podemos escribir. Es una actividad básica que aprendemos y mejoramos a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, no todos somos conscientes de la gran huella que dejan las palabras.

Utilizarlas para conseguir nuestros objetivos puede ser una de las mejores decisiones que tomemos en nuestra vida profesional. Precisamente de eso trata el copywriting: de crear mensajes para conseguir nuestros objetivos.

Aunque principalmente se asocia a “vender”, el copywriting puede aplicarse a un gran número de situaciones que van mucho más allá de eso. Podemos verlo de forma muy clara en el caso de una web. Mediante esta técnica de redacción podemos conseguir que nuestros visitantes rellenen un formulario de suscripción para formar parte de nuestra lista de correo (así tendrán noticias nuestras habitualmente), que lleguen a nuestra web para que sepan lo que hacemos (y nos elijan para defenderlos en un proceso judicial) o que descarguen un ebook que hayamos redactado (en el que hablemos de todo lo que sabemos sobre nuestro sector).

Todos podemos hacer copywriting.

Todos podemos aprender a escribir para cumplir nuestros objetivos. El copywriting es una combinación poderosa de elementos pero se domina con la práctica. Una mezcla de arte y ciencia, psicología y creatividad, datos e ideas. Tan sólo requiere conocimiento de lo que somos, de lo que ofrecemos y de nuestro cliente.

¿Por qué deberías aplicar copywriting a toda la comunicación de tu despacho?

A veces no basta únicamente con ser el mejor, nuestros clientes tienen que saber que lo somos. No hay nada más útil a corto plazo que aprovechar todas y cada una de las oportunidades y soportes de comunicación a nuestro alcance para explicar por qué alguien debería trabajar con nosotros y no con nuestros competidores

Vivimos en un mundo de abrumadoras opciones y es importante destacar nuestra experiencia. Es muy habitual confundir el copywriting con el acto de “venderse”. Pero debemos considerarlo desde una perspectiva de comunicación: ahí fuera hay personas que necesitan lo que nosotros ofrecemos. Sólo hay que encontrarlos para que lo sepan. Y esta es una gran oportunidad para empezar.

¿Quieres probar?

En el título de este artículo prometía consejos para convertir a los visitantes de tu web en clientes. Estos son algunas técnicas que te facilitarán el proceso de escribir y comunicarte, te permitirán hablar de lo que haces y también demostrar que lo que mejor habla de ti es tu trabajo. Todo de forma cercana, sencilla y natural.

Lo ideal es que trates de adaptarlas a tu web en la medida de lo posible.
  • Beneficios. Son la clave. Siempre que escribas un texto, trata de responder a esta pregunta que se hará tu lector: “¿qué consigue si trabaja conmigo?”. Sólo tú tienes la respuesta. Quizás sea una impecable atención al cliente o un gran número de casos ganados… Piensa bien cual es tu punto fuerte y comunícalo sin miedo. Al fin y al cabo lo has conseguido con esfuerzo, ¿no? 
  • Llamada a la acción. Muchas veces, al tratar de explicar algo muy bien se nos olvida dar el golpe de gracia porque pues nos parece algo ligeramente agresivo. Pero podemos verlo de otra manera: cuando no sabemos sobre un tema, necesitamos ser guiados, que nos digan qué tenemos que hacer; tus potenciales clientes llegan a tu web buscando asesoramiento y orientación. Para conseguir que contacten contigo, además de explicarles lo que haces, debes “invitarles” a que te llamen o te escriban. Es decir: hay que concretar. En Marketing esto suele llamarse call to action o “llamada a la acción”; en una web su aspecto suele ser el de un botón que, al hacer clic, completa una acción. Si hablamos de webs, un ejemplo sería que, en la pestaña “contacto” de tu web expliques cómo pueden contactarte: invitándoles a que rellenen el formulario que aparece o llamando a un número de teléfono. Te sorprenderías al comprobar cómo algo tan sencillo puede clarificar tanto a nuestro lector. 
  • El enfoque emocional: La emoción es lo que nos conecta con nuestro visitante. En tus textos, trata siempre de buscar que éste se sienta identificado. No se trata de escribir tanto de “nosotros”, sino de “él” y de lo que necesita y puede que no sepa (recuerda, los beneficios son la clave de todo). Demuéstrale que tú eres la persona perfecta para solucionar sus dudas y preocupaciones. Es la forma ideal de entablar una relación duradera. 
  • Reduce los posibles frenos. ¿Sabes cuáles son los miedos de tu cliente? No se trata de acrecentarlos, sino de personificar la propia solución. Habla de posibles riesgos y acompáñalos con soluciones. Todo esto irá restando barreras para que al final se decidan a contactarte. Para conseguir esto, una buena idea, si es posible, es ofrecer una primera consulta gratuita “para estudiar su caso”.
  • Comparte opiniones de clientes satisfechos. Deja que tus éxitos hablen por ti. Pide a tus clientes más cercanos que te dediquen unas palabras, son tus mejores prescriptores.
  • Diferénciate en cada palabra. Transmite siempre aquello que ofreces que otros despachos no pueden ofrecer, por qué eres la mejor opción cuando alguien necesita ayuda legal.
  • Comunica garantía y confianza. La “decisión de compra” a la hora de contar con un abogado puede llegar a dilatarse mucho en el tiempo. Puede ser por desconfianza o bien por miedo a los altos costes. Hay muchos elementos que demuestran profesionalidad y que en sí mismos implican garantía. Ser miembro de ciertas asociaciones, conseguir premios o sellos de calidad puede traerte muchísimas satisfacciones a la hora de conseguir nuevos clientes. Escribe sobre ellos cuando tengas oportunidad y refléjalos en tu web.
  • Fideliza a tus potenciales clientes con utilidad: No hay nada como ofrecer ayuda sin pedir nada a cambio para ganarte la confianza de alguien. Al fin y al cabo, tu trabajo consiste en ayudar, ¿verdad? Por eso es tan importante contar con un blog corporativo en tu web. Tanto en tus posts, como en el resto de textos de tu página, trata de ofrecer información que resulte útil a tu lector. No tengas miedo a compartir lo que sabes, esto te traerá más alegrías que satisfacciones. Recuerda que, aunque muchas cosas te resulten evidentes, no lo son para tu cliente, y esa es la principal razón por la que se interesa por tus servicios. Tu discurso debe facilitar siempre la decisión ante tal cantidad de opciones.

Hay muchas cosas que puedes hacer pero, en definitiva, todo se reduce a esto: dar argumentos, mostrar beneficios, hacer que el lector se sienta identificado, eliminar frenos y llevarles hasta una acción determinada. Parece sencillo, ¿verdad? Es solo cuestión de práctica. Si inviertes un poco de tiempo y aplicas todo esto en tu web, estoy segura de que pronto verás cómo tu número de clientes aumenta.

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Imagen inicial: pexels

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