13 de enero de 2016

Propiedad intelectual y creatividad: Fashion Law

Autor: Carlos Francisco López Abadín, abogado
Director de Arte Ley


Con este artículo inauguro una serie dedicada a las diferentes áreas en las que la propiedad intelectual/industrial tienen un peso esencial en el desarrollo de la actividad empresarial generando una clara especialización del sector para los abogados. No quiero dejar de escapar mi agradecimiento a la oportunidad que se me ha dado para difundir estas ideas a través de nuestra web colegial esperando que sean del interés de los compañeros.

Si existe un ámbito donde la propiedad intelectual es muy importante, este es el de la moda y por ende en nuestra área de especialización como abogados, a través del denominado Fashion Law.

Tanto en ésta como en todas las especialidades jurídicas centradas en la gestión de la creatividad, es esencial el conocimiento tanto del área desde un punto de vista empresarial como desde el punto de vista comercial. Es imposible tratar sobre moda y aplicar nuestra formación jurídica a clientes de este mundo, si no se tiene al menos un conocimiento básico del mismo, al igual que ocurre con cualesquiera otros sectores como el diseño, el arte, el teatro, el cine, etc, en definitiva hay que hablar el mismo “idioma” (trendsetter, front row, coolhunter, cruise collection, shooting, must have, etc) para ofrecer nuestro asesoramiento especializado.

La creatividad y la innovación son fundamentales en la moda, son los valores más importantes para luego proceder a la comercialización de productos. Sin duda eso lo saben todos los grandes creadores tanto en la alta costura como en el pret-à-porter, y de ahí que el secreto empresarial y la protección de los diseños, el patronaje, las técnicas textiles, etc, sean la base para construir este mundo.

En la moda se mezclan los elementos de protección de la denominada propiedad industrial con los derechos de autor, hay que partir de la idea que el llamado diseño industrial es el que mediante su registro hace que no se puedan copiar los elementos estéticos tanto en 3D, como por ejemplo la forma de un zapato y los elementos 2D como puede ser el estampado de la piel de ese zapato. En España podemos registrar estos diseños tanto como diseño industrial como también derecho de autor. Así cabe la posibilidad de que los diseños estén protegidos durante un tiempo breve sin necesidad de registrar con lo que esto sirve para probar si esos diseños gustan o no al público. El mundo de la moda depende de tiempos muy cortos, es decir, de temporadas, por eso se intenta de esta forma ayudar a aquellas pequeñas y medianas empresas que quieren lanzarse al mercado.

Lo más importante para los creadores es el registro de modelos que saben que nunca van a pasar de moda, lo que se suele llamar “fondo de armario”, y que son al final considerados como modelos clásicos.

Pero no podemos olvidarnos también de las patentes en el mundo de la moda, sobre todo en el sector de la investigación en tejidos y técnicas de confección, siendo ésta una característica muy presente en la moda japonesa comprobada por mi experiencia con ellos. Así el grueso del negocio se encuentra luego en las licencias y cesiones de patentes. Pero también en el desarrollo de los programas informáticos que se aplican para suministrar una cantidad de productos en un tiempo determinado, las estrategias de distribución, de producción, de identificación de tendencias en el mercado, etc. Estos son los mejores secretos guardados y que hacen que triunfen a nivel mundial las grandes cadenas de moda.

Por último se encontraría la protección del derecho de autor, por la que no sería necesario el registro y bastaría con probar que se trata de una creación original, por lo que la protección es automática e inmediata. Lo cierto es que se podrá utilizar un medio u otro dependiendo de los objetivos del propietario o del creador de moda, aunque lo más interesante es construir una estrategia uniendo todas estas posibilidades para defenderse y protegerse.

Junto con las grandes firmas se encuentra el mundo de la ropa deportiva, street, urban, etc, que cada día mueven más dinero, son prendas de vestir informales normalmente dirigidas a público adolescente que son los que consideran que un logo o marca está de moda o no lo está y al final son los que pagan por llevar ese dibujo y esos colores determinados que los identifican dentro de un estatus social, casi todas las empresas contratan la fabricación en otros países y se dedican a controlar la distribución y uso de la marca.

Por último, quería hacer una referencia a la piratería también desde el punto de vista como consumidores que somos de moda.

Cuanto más famosa sea la marca mayor número de productos pirateados encontraremos en el mercado, pero el gran problema es la falta de control que ha producido situaciones de auténtico escándalo al mezclarse productos falsos con originales en establecimientos comerciales de reconocido prestigio, como he podido comprobar personalmente, y a los que los consumidores acuden con la tranquilidad de comprar productos originales.

No podemos olvidar que la mayor parte de las falsificaciones provienen de China y que se venden en todo el mundo, no es necesario hablar del daño que provoca todo esto, aunque los gobiernos cada día se esfuerzan más para acabar con este problema, lo cierto es que las falsificaciones no sólo se distribuyen en los países avanzados sino que también tienen como destino los países en fase de desarrollo y del tercer mundo.

Las falsificaciones no sólo se dan en grandes marcas por todos conocidas sino que también está alcanzando a pequeñas marcas dirigidas a un público más especializado, es el caso de las falsificaciones de camisetas procedentes de personajes del anime o del manga, en estos casos suelen variar algunos elementos, y podemos fijarnos para evitar comprar algo falso en los siguientes puntos:

-No suelen incluir copyright.
-La marca suele tener una variación, es decir, alguna falta ortográfica.
-Normalmente los colores suelen ser más apagados.
-Se realizan algunos cambios en algunos elementos gráficos, a fin de intentar no parecer un plagio total.
-La calidad de los tejidos en el tacto suele notarse.
-Defectos en la impresión de los dibujos, etc…

Pero aún así la única forma de protegernos como consumidores es acudir a los catálogos oficiales de las firmas de marca, intentar comparar, ver precios, etc, y en definitiva aplicar nuestra experiencia y lógica en nuestras adquisiciones.

Si te gustó esta entrada, tal vez te interesará leer:


Imagen inicial: 

Ransom Canyon Texas Vogue Magazine Photo Shoot

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/bb/Ransom_Canyon_Texas_Vogue_Magazine_Photo_Shoot-cropped.jpg

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Déjanos aquí tu comentario. ¡Gracias por participar en la conversación!