2 de diciembre de 2015

Bienestar psicológico de los hijos ante la ruptura de pareja

Autora: Alicia Hombrados Elbal,
Psicóloga y CEO de TUTETI Contigo





El porcentaje de divorcios y separaciones en España es cada vez mayor. Durante el año 2014 se produjeron un total de 105.893 sentencias de nulidades, separaciones y divorcios. El número de divorcios se incrementó un 5,6%, el de separaciones un 2,7% y el de nulidades un un 2,7%. Detrás de estas cifras están miles de historias, hijos e hijas, en su mayoría menores, que sufren las repercusiones directas de las rupturas de pareja.

El divorcio o separación trae una serie de cambios económicos, sociales, personales y familiares, que no afectan solo a los adultos que deciden libremente romper su relación, sino también a sus hijos. Los niños se ven obligados a modificar todas sus rutinas diarias. Pasan de vivir en un hogar compartido con sus dos progenitores, a vivir de forma habitual solamente con uno de ellos y disfrutar de la presencia del otro de forma mucho más esporádica.

Es importante entender que el efecto potencialmente negativo que una ruptura de pareja tiene sobre los hijos no reside solamente en la separación o en el divorcio propiamente dichos, sino en la exposición del menor a ese proceso insidioso y prolongado de conflicto matrimonial que generalmente precede a la ruptura de pareja. De hecho, diversos autores subrayan que el conflicto entre los padres tiene efectos más perjudiciales que el propio divorcio o separación.

Algunas reacciones emocionales
  • Entre los efectos emocionales más frecuentes están:
  • Tristeza, abatimiento. 
  • Ansiedad y miedo a nuevas pérdidas. 
  • Culpa. 
  • Hiperresponsabilidad. 
  • Alteraciones del sueño. 
  • Ira y agresividad. 
  • Aislamiento social. 
  • Problemas escolares. 
  • Problemas de alimentación. 
Generalmente estos efectos negativos son transitorios. Diversas investigaciones muestran como los niños recuperan su funcionamiento habitual dentro del primer año después de que se produzca la ruptura. Aunque la gravedad y duración del impacto negativo depende del nivel de maduración de los hijos, los factores ambientales que amortiguan el proceso y la propia capacidad de adaptación del menor; los factores más importantes que determinan como afecta el divorcio o separación en los hijos es cómo los padres gestionan emocionalmente su ruptura, si mantienen o no una buena cooperación como padres y de qué forma ayudan (o dificultan) a sus hijos en el proceso de separación, tanto en el momento de comunicar su decisión como en todo el reajuste familiar posterior.

Algunas medidas preventivas para reducir los efectos negativos de la ruptura en los hijos

  • Para prevenir las consecuencias negativas del divorcio en los hijos es importante:
  • Explicarles qué cambiará en sus vidas y ofrecerles seguridad y afecto para afrontar la nueva situación.
  • Proporcionar al niño una imagen positiva de ambos padres.
  • Dar apoyo conjunto.
  • No utilizar a los hijos como instrumentos en la ruptura.
  • Apoyar un régimen de visitas amplio y flexible
  • Dar permiso psicológico explícito para que el menor disfrute del otro progenitor ( en caso de que no hay custodia compartida).
  • Respetar y fomentar la autoridad de ambos padres
El bienestar psicológico de los hijos ante la ruptura de pareja depende fundamentalmente de la colaboración entre ambos padres y de la creación de un ambiente seguro que ayude al reajuste familiar completo.

Recuerda que si mamá y papá son felices, los hijos serán felices.

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Imagen inicial: pexels.com

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