28 de octubre de 2015

Lexnet y la adaptación de la Justicia a las nuevas tecnologías

Autora: Belén Tomás Acosta, abogada
Pere Lluis Huguet y José Luis Galeote, durante el #CJAM15

¿Qué compañero no ha oído hablar de la nueva plataforma LEXNET Abogados durante los últimos meses y no se ha puesto a temblar? Probablemente muy pocos, porque como toda novedad lleva aparejada inseguridad y un panorama que no controlamos, y sin duda esto crea una tensión que muchos consideraran innecesaria. Sobre todo aquellos profesionales que controlaban prácticamente la profesión y pensaban que ya no se tendrían que adaptar a nada nuevo. Para que nadie se duerma en los laureles está el legislador con nuevos cambios, que aunque tediosos pueden resultar muy beneficiosos. En el pasado Congreso Jurídico de la Abogacía en Marbella (#CJAM15) tuvimos un Taller sobre Lexnet impartido por Pere Lluis Huguet, vicepresidente del Consejo General de la Abogacía  y Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Reus.  

Tal como ha sido presentada por RedAbogacía, LEXNET Abogados es una plataforma de intercambio de instrumentos jurídicos entre juzgados y operadores jurídicos, es decir, abogados y procuradores. Supone el mayor avance tecnológico de la justicia en las últimas décadas y su objetivo principal es evitar desplazamientos, ahorrar tiempo y quizás, a la larga, papel. Este proyecto de instaurar una justicia electrónica en España comenzó con el Real Decreto 84/2007, y encuentra su normativa reguladora en la Ley 18/2011 sobre el uso de las tecnologías de la información y la comunicación en la Administración de Justicia.

Mediante este servicio los abogados pueden recoger y gestionar de forma telemática las notificaciones, así como remitir escritos o demandas a los órganos judiciales en los procedimientos en los que no sea preceptivo el procurador.

¿Qué necesitas para utilizar LEXNET?
  • Tu Carné Colegial con tu firma electrónica ACA en vigor.
  • Tu clave o PIN de ACA.
  • Lector de tarjetas.
  • Ordenador con JAVA instalado.
  • Conexión a Internet.
  • Haberte dado de alta en los órganos judiciales con los que trabajes para que sepan que tu vía de comunicación preferente es Lexnet.
La implantación de este sistema está siendo progresiva por lo que hay comunidades como La Rioja que están sirviendo como experiencia piloto para corregir posibles irregularidades. Además los profesionales pueden formar parte de experiencias similares, siempre teniendo en cuenta que tras el periodo de prueba, sus comunicaciones comenzarán a hacerse mediante este sistema sin que haya marcha atrás.

Entre las ventajas del sistema como hemos dicho está el poder recoger notificaciones y presentar escritos, pero también la posibilidad de recibir por email y SMS alertas de la llegada de nuevas notificaciones, descargar justificantes de envío con plena autenticidad legal, presentar escritos de subsanación y descargar justificantes de interrupción del servicio en caso de que sea necesaria su aportación.

Pero ¿cómo funcionarán a partir de ahora las notificaciones? Fácil, una vez recibida la notificación tienes 3 días para aceptarla, en caso de no aceptarla durante esos tres días se te presumirá notificado y el plazo comenzará al siguiente día hábil. Por ejemplo, en el caso de un recurso de reforma penal, tras los tres días en el buzón y los dos siguientes habrá concluido el plazo. En cuanto al día de gracias parecía que, efectivamente, si se aceptaba la notificación por la tarde se habría perdido el día de gracia y solo se mantendría para aquellos casos en los que hubiese posibilidad de presentarlo en papel como establece el artículo 135,1 de la LEC. Pero finalmente, se ha mantenido el día de gracia también en la presentación telemática tras las enmiendas del Senado al artículo 135.5 LEC, aprobadas por el Congreso como Ley 42/2015, de 5 de octubre

Además aunque se ha dicho que es un servicio online disponible 24 horas al días, 365 días al año esto tampoco será exactamente así ya que tras arduas conversaciones con el anterior Ministro de Justicia Gallardón se llegó al acuerdo de cerrar el sistema en agosto (menos para Juzgados que permanecen abiertos durante este mes, como los de instrucción). Y tampoco tendrá 24 horas ya que como establece el artículo 130.3 de la LEC “se entiende por horas hábiles las que median desde las ocho de la mañana a las ocho de la tarde, salvo que la ley, para una actuación concreta, disponga otra cosa”. No se puede confundir el horario de funcionamiento del sistema que efectivamente es 24x365, con el horario procesalmente hábil para las actuaciones procesales. Por lo que, cuando se presente fuera del horario procesa hábil se entenderá efectuado el primer día y hora hábil siguiente.

Por último, falta por dar solución al hecho de que el sistema no admita escritos de más de 6MG así como a la posibilidad de acceder al sistema con DNI que muchos reclaman por estar previsto en la citada ley, pero poco a poco se prevé que se solucionen.

Desde el Colegio te recomendamos que no lo dejes para el último momento ya que debido a su obligatoria implantación el 1 de enero de 2016 llegarán numerosas peticiones los días anteriores y puede que no seamos capaces de prestar el servicio con la eficacia que nos gustaría. Y animaos a empezar a trabajar con este sistema, sin el que seguro en unos meses no podréis vivir.

Más información: 
  • Prueba piloto implantación de Lexnet en los juzgados de Málaga 
  • Reto Lexnet (microsite del Consejo General de la Abogacía) 

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20 de octubre de 2015

De congresos


El Congreso Jurídico de la Abogacía Malagueña  se confirma, un año más, como uno de los eventos fundamentales de la abogacía española. Con casi 1450 asistentes, el intenso programa asegura dos días de formación, actualidad jurisprudencial, tendencias y análisis. No es fácil dejar el despacho dos jornadas casi completas, pero sin duda el esfuerzo merece la pena y cada año es mayor el número de compañeros que asiste, tanto de Málaga como de fuera de la provincia.

Decidir asistir a congresos en general y al #CJAM en especial puede estar fundamentado en varios motivos relevantes. Y cuando hablamos de asistir, no solo nos referimos a hacerlo como asistente, sino también, ¿por qué no?, como ponente. En el caso de nuestro congreso, son las distintas secciones del Colegio las que cada año, seleccionan cuidadosamente y proponen a los distintos ponentes, pero no son pocos los congresos que abren su call for papers, una llamada a presentar ponencias o comunicaciones para pasar al otro lado de la sala de conferencias y no ver los toros desde la barrera. Otra manera de asistir es la virtual. Las distintas ponencias del #CJAM15 han sido tuiteadas en directo con dicho hashtag. Seguir esa etiqueta permite a quienes no puedan asistir en persona, conocer el contenido de muchas de las presentaciones y, muy importante, interactuar con los asistentes al congreso.

En definitiva, cuando asistimos, en la modalidad que sea, a un congreso, lo que buscamos fundamentalmente es:

  1. Formarnos. Qué duda cabe de que esta es una de las primeras justificaciones: estar al día de novedades legislativas y jurisprudenciales, conocer otras áreas del Derecho, profundizar en determinados aspectos. En la presente edición, por ejemplo, han sido varias las ponencias dedicadas por la sección de Responsabilidad Civil, al nuevo baremo legal valorativo de lesiones en accidentes de tráfico.
  2. Inspirarnos. Los congresos son una oportunidad perfecta para tomar ideas, pararse a pensar, plantearse objetivos. En este sentido, intervenciones como la de Jordi Estalella, organizada por la sección de Gestión de Despachos, sirven precisamente para llamar nuestra atención sobre cómo innovar en un despacho de abogados. Porque la estrategia no es parcela exclusiva de las grandes firmas. En este link, podéis acceder a una selección de los mejores tuits de las ponencias organizadas por dicha sección. 
  3. Conectarnos. El networking es otro de los valores de asistir a eventos como nuestro congreso. Reencontrarse con conocidos, retomar contactos e intercambiar tarjetas, desvirtualizar a compañeros tuiteros, entablar nuevas conexiones; algo que solo puedes hacer de forma tan concentrada y eficaz saliendo de tu despacho y asistiendo a dichos eventos. Haz que sea parte de tu estrategia anual. Recordemos que una vez establecidos los contactos, es importante hacer los deberes post-congreso y volver a contactar con las personas con las que intercambiamos tarjetas.
  4. Disfrutar. Todos los congresos tienen una parte social y lúdica innegable, hay tiempo para todo y así debe ser. Profesión y diversión no son compartimentos estancos y separados. Enamorarse de la profesión y disfrutar con los compañeros, aquellos que mejor comprenden tu día a día, es algo que también requiere tiempo. Nuestro congreso ofrece varias ocasiones en las que disfrutar en compañía de los asistentes fuera de la formalidad del propio evento.
En definitiva, cada año anota aquellas citas que consideres relevantes para la profesión y para tu estrategia. ¡Y no faltes!

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14 de octubre de 2015

La traducción de actas de reuniones


Autor: Antonio F. Castillo González
Traductor 


El DRAE define el acta, en su primera acepción, como «relación escrita de lo sucedido, tratado o acordado en una junta». En muchas organizaciones internacionales —por ejemplo, en el Parlamento Europeo—, se reproducen en las actas los discursos, preguntas y respuestas de los participantes de forma literal («actas literales de las sesiones», verbatim report of proceedings). La descripción de las acciones es brevísima, y desprovista de narración. Sin embargo, los textos pueden ser muy largos, dado que las intervenciones suelen ser extensas. Estas son actas exhaustivas, y se respaldan con las notas de los tipógrafos o con grabaciones de sonido

Las actas exhaustivas (comprehensive minutes) se traducen como cualquier otro texto, sin mayor dificultad, excepto la que pueda derivarse del vocabulario y estructuras lingüísticas utilizadas.

Sin embargo, en la inmensa mayoría de las organizaciones (juntas generales de accionistas, consejos de administración, fundaciones, comunidades de propietarios, colegios profesionales, etc.) la economía quiere que las actas sean un resumen de las sesiones (summary of proceedings). Y estas serán las actas que nos encontraremos para traducir en más del noventa por ciento de los casos y, por lo tanto, a las que nos referiremos aquí.

En las palabras de Jennie Hawthorne, minutes need to be accurate, brief and clear (How to Take Minutes of Meetings, p.16). En general, todos los autores insisten en la necesidad de ser breve y, consecuentemente, de resumir las intervenciones expresando su sentido. Sólo los enunciados de los puntos del orden del día y las resoluciones adoptadas se reproducen literalmente. Así pues, generalmente, la traducción de un acta es la traducción de un resumen.

La redacción de actas de reuniones sigue patrones distintos en español y en inglés y, por tanto, habrá que tenerlos en cuenta en la traducción.

En español, la costumbre quiere que las actas se redacten en presente de indicativo, siguiendo un estilo tradicional y ajustándose el redactor o secretario a una serie de frases hechas, ampliamente conocidas.

En español se sigue utilizando —para desgracia del traductor— el período largo castellano y el hipérbaton. Es decir, se comienza por los complementos de lugar y tiempo, seguidos del verbo y del sujeto, al que siguen frecuentemente frases coordinadas o subordinadas:

En el hotel Alay de Benalmádena (Málaga), siendo las dieciocho horas del día veintisiete de octubre de 2015, se reúnen las personas que a continuación se relacionan [...]
Naturalmente, el orden es distinto en inglés, que comienza con sujeto, verbo y los complementos de lugar y tiempo con frecuencia las frases largas del español aparecen descompuestas en otras más cortas. Por otra parte, la costumbre anglosajona requiere una fórmula ligeramente diferente: en lugar de decir que se reúnen las personas (o los miembros), se dice que la reunión se celebra, y se dice en tiempo pasado.
The meeting was held in Benalmádena, Malaga, on 27th October 2015 at 6:00 p.m. [...]
Las frases que cierran el acta son también, en ambos idiomas, frases formularias
Y no habiendo más asuntos que tratar, se levanta la sesión a las veinte horas y treinta minutos.
There being no further business the meeting closed [USA: was adjourned] at 8:30 p.m.
También existen frases formularias que suelen formar parte del orden del día, o que se utilizan para tomar la palabra (to take the floor) ceder la palabra (to give the floor) y en distintas ocasiones de la reunión. Por ejemplo, «se da el acta anterior por leída», (sin leerla realmente), se diría: the minutes of the previous meeting were taken as read.

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7 de octubre de 2015

Doce personas con piedad

Doce hombres sin piedad

Autor: Fernando Jiménez
Promotor de la lectura
Centro Andaluz de las Letras (CAL)

Pensar sobre literatura y justicia es casi equivalente a pensar en literatura a secas. Rebusco en mi cabeza -mejor que en mis estanterías- algunos de mis libros favoritos, que seguro que coinciden con algunos de los vuestros, y de repente me viene la imagen de Meursault matando al árabe en la playa de 'El extranjero' de Camus, o al protagonista de 'El proceso' de Kafka recorriendo pasillos de burocracia procesal, o a Atticus Finch defiendo a un negro sureño injustamente acusado en 'Matar a un ruiseñor' de Harper Lee. Al recrear en la mente algunas de estas lecturas curiosamente casi siempre aparecen como fotogramas: las adaptaciones al cine de muchas de estas historias han contagiado como un virus al mundo de la imagen en movimiento y por tanto no puedo dejar de ver a Gregory Peck o a Anthony Perkins encarnando a los personajes de papel de una manera sin duda definitiva.

Sin saber muy bien por qué -así funciona la asociación de ideas y el contagio en nuestros anaqueles mentales-, después de Gregory Peck en blanco y negro casi siempre aparece en mis pensamientos Henry Fonda, probablemente favorecido por la infinita gama de grises de 'Doce hombres sin piedad'. Aunque inicialmente, como es lógico, esta historia fue una pieza escrita para la televisión, en realidad no se trata de una obra literaria en sentido estricto, al menos no para ser publicada tal cual en forma de libro. Y cuando intento saber el motivo de tan extraña aparición, cuál no es mi sorpresa al reparar de repente en que la visita imaginaria de Fonda no es gratuita: al visualizar a doce señores encerrados en una habitación y sentados alrededor de una mesa en animada discusión en realidad estaba viendo un club de lectura.

¿Y qué tienen que ver un jurado y un club de lectura? Pues aparentemente nada excepto, probablemente, el leve aire civilizadamente anglosajón de ambas instituciones. O quizás todo por esa misma razón. Un club de lectura es un grupo de personas que se reúne periódicamente para hablar de un mismo libro que han leído previamente y se me antojó que el objetivo del encuentro de jurados o clubes era en el fondo el mismo: una docena de personas se dan cita para juzgar a otra o para juzgar un libro, qué más da. La cuestión es decidir algo en común, confrontar ideas y opiniones para llegar con más equidad a alguna conclusión que no sea precipitada e individualmente tomada por el estado de ánimo, los prejuicios o la mera desidia.

En 'Doce hombres sin piedad' la mera presencia de un hombre justo, o mejor aún, escéptico, pero sin duda inteligente, es capaz de arrastrar la opinión de los demás compañeros hasta el punto de modificarla totalmente, y la experiencia de un libro que leído en soledad aburre e incluso irrita también se torna en interés y excitación en cuanto el lector contrasta su opinión formada con la del vecino, hasta el punto de que no es raro que los miembros de estos clubes se vuelvan a llevar el libro para disfrutar de una segunda lectura con más pruebas de convicción, como si fuera un auténtico recurso de apelación al intelecto por parte del mejor abogado de puede tener un texto, es decir, el lector generoso y comprensivo.

Sólo en una cosa los dos términos de la comparación no encajan en absoluto: cuando el título de la película de Lumet habla de 'Doce hombres sin piedad' ('Twelve angry men') se está refiriendo literalmente a "hombres" porque seguramente en la época no se permitía a las mujeres ejercer este derecho en el estado norteamericano en el que se desarrolla la acción. Sin embargo, en los cientos de clubes de lectura que existen en España, y probablemente en el mundo, la cantidad de mujeres excede el 80 o el 90% de los componentes, de la misma manera que son más de la mitad de los lectores en general.

Y al llegar a este punto quizás mi metáfora quedaría invalidada sino fuera por el profundo sentido de justicia y civilización que emana de estos grupos de doce, quince o veinte señores y señoras juzgando un libro, condenándolo para inmediatamente indultarlo, o, mejor aún, absolviéndolo por toda la eternidad. Porque se puede tratar de 'Cristo se detuvo en Éboli' de Carlo Levi, de 'Stoner' de John Williams, o de 'Mi planta de naranja lima' de Vasconcelos, por lo que en realidad no hay acusación, delito ni culpa sino el puro gozo de leer prolongado en el no menor placer de alargar el recuerdo del texto con doce hombres (y sobre todo mujeres), eso sí, con mucha piedad.

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