10 de julio de 2015

Menos es más: consejos para redactar la demanda

Imagen de la película Una rubia muy legal (Legally blonde, Robert Luketic, 2001)
La demanda es  uno de los elementos más importantes y a la vez más peligrosos para los abogados. En efecto, en el momento de redactar una demanda, el abogado debe tomar muchas decisiones difíciles, incluso de tipo literario.  El Magistrado-Juez Julián Cabrero López, del Juzgado de 1ª Instancia nº 4 de Fuengirola participó la semana pasada en una actividad organizada por la Sección de Derecho Procesal del Colegio de Abogados de Málaga dedicada  al análisis de la técnica de redacción de la demanda desde la perspectiva de un juez.

En esta entrada destacaremos algunos de los consejos que nos dio Julián Cabrero y que esperamos que os sean de utilidad.

-Empezar por el petitum: es lo más importante.  Debemos tener en cuenta que un suplico mal redactado o confuso puede suponer la desestimación de la demanda.

-No podemos empezar a escribir sin más, lo ideal es elaborar un esquema señalando:
  • qué queremos contar
  • cómo lo contaremos
  • cómo lo probaremos
Este esquema será especialmente útil para construir una argumentación bien hilada, que sea como una cadena en la que un eslabón sigue a otro de forma natural.
-Demandas recargadas: Demasiados adjetivos reducen la fuerza de aquellos que sí son necesarios. Los  jueces pueden tener la impresión de que tanta exclamación esconde una argumentación débil.

-Citas de jurisprudencia: es conveniente citar el pasaje que nos interesa, pero no transcribir todo el texto. Podemos subrayar aquellas partes sobre la que nos interesa llamar la atención.

-Hacer la demanda visualmente  atractiva: la documentación debe presentarse de forma ordenada y organizada. Julián Cabrero nos animó a utilizar señaladores, que hagan más accesible la consulta de los documentos adjuntos a la demanda.

-Respecto al lenguaje:
  • Respetar escrupulosamente las normas de la ortografía y la gramática
  • No abusar de mayúsculas y negritas
  • Reducir el uso de acrónimos y abreviaturas que puedan ser desconocidos para el juez
  • Frases y párrafos cortos
  • Huir del gerundio. El gerundio se ha convertido en una lacra para el lenguaje jurídico. El abuso del gerundio dificulta la comprensión. En cambio, el participio nos ayuda a sintetizar ideas
  • Evitar los circunloquios y perífrasis que son tan frecuentes en los escritos de demanda
  • Suprimir el uso  de los infinitivos, por ejemplo: "afirmar que", "señalar que", "decir que" Estas expresiones, a pesar de la frecuencia con la que se utilizan tanto en el lenguaje oral como en el escrito, son totalmente incorrectas.
Utilizar un lenguaje sencillo y cercano no tiene por qué impedirnos ser rigurosos. Podemos prescindir de los formalismos a los que estamos tan acostumbrados para lograr una mejor comunicación.

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Foto inicial: imdb

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