21 de julio de 2015

El maletín perfecto



El maletín forma parte de nuestro día a día profesional como abogados. Aún hoy en día, en que hemos pasado a digitalizar la mayor parte de nuestro trabajo, el maletín ofrece una utilidad indispensable para llevar nuestros documentos y gadgets tecnológicos. Cuando se trata de comprar o de regalar uno, la oferta es amplia pero en realidad, es poco variada en cuanto a diseño, colores, etc. Aún hoy, un maletín parece necesariamente ser sinónimo de sobriedad, colores oscuros, en definitiva... aburrimiento. Buscar la combinación ganadora de moderno+profesional+cómodo, no siempre es tarea fácil. Y para el caso de las mujeres, la cosa se torna algo más complicada, pues en general las opciones existentes son bastante masculinas.

¿Qué buscamos en el maletín perfecto?
  • Comodidad. Algunos maletines no tienen asa bandolera, por lo que se hace preciso llevarlo en la mano, algo nada práctico y bastante incómodo. Además, si como ocurre en Málaga, donde muchos abogados vamos en moto, te mueves a diario sobre dos ruedas, este tipo de maletín es inviable. Una alternativa quizás menos fashion pero muy práctica y cómoda, son las mochilas, especialmente si has de llevar mucho peso. Las bandoleras nos obligan a cargar todo el peso sobre uno de los hombros y esto tiene sus consecuencias posturales. Si crees que una mochila no es adecuada para tu imagen, echa un vistazo a las de Piquadro, Samsonite, Mandarina Duck o Case Logic, quizás cambies de opinión.
  • Funcionalidad. ¿Necesitas llevar el portátil? La capacidad del maletín es fundamental y en realidad se trata de dar con aquel que se adapte a lo que verdaderamente necesitas. Algo muy útil es que el maletín puede quedarse de pie cuando lo depositas en el suelo o sobre una mesa, muchos no lo hacen. Con frecuencia vemos a compañeros en los juzgados con maletines con ruedas; sin duda una opción igualmente práctica que evitará también que tengamos que cargar peso. Bolsillos y apartados dentro del maletín constituyen otro elemento adicional que añade funcionalidad.
  • Calidad. Comprar un maletín es como todo: tendremos que decidir si preferimos gastar poco y optar por una alternativa económica y de peor calidad que tendremos que sustituir al poco tiempo, o bien, "invertir" en un buen maletín, cuya calidad y prestancia hable de nosotros como lo hacen el resto de detalles que configuran nuestra imagen. Con frecuencia, son muchas las horas de pasillo en los juzgados esperando para entrar junto al cliente, maletín en mano. Haz que hasta los pequeños detalles hablen positivamente de tu profesionalidad.
  • Estilo. Aqui es donde hemos tenido más difícil encontrar alternativas atractivas que se salgan de lo clásico y habitual y que cumplan además con los puntos que acabamos de mencionar más arriba: comodidad, funcionalidad y calidad. Eso sí, si encuentras tu marca, aprovecha las rebajas para ampliar tu "fondo de armario" de maletines. Mandarina Duck por ejemplo, suele ofrecer propuestas en colores vivos y atractivos como el verde manzana, el rojo o azul.   Y es que los colores y el diseño hacen que un maletín no pase desapercibido jamás. Con frecuencia las mujeres optan, ante la falta de alternativas, por comprar bolsos grandes que permitan acomodar su portátil y los portadocumentos, perdiendo en comodidad, porque realmente estos bolsos no están hechos para llevar cierto peso. 
El equilibrio entre las cualidades aquí expuestas harán de tu maletín el complemento idóneo. ¿Alguna sugerencia para una próxima compra? Esperamos tus propuestas en los comentarios.

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