12 de junio de 2015

Figuras geométricas de la mediación:alegoría

Autor: Salvador Madrid Fernández,
Abogado y Máster en Mediación




Partimos del silogismo: si la Mediación es Justicia, ¿es Justicia la Mediación?
Evidentemente no, la Justicia no es mediación. Las relaciones sinalagmáticas en el caso no se cumplen.

Aunque si tenemos que justificar ese principio instaurado por un sector de la Judicatura, tendremos que manifestar que si el Círculo amplio es la Justicia, la mediación estaría incluido como un pequeño circulito. De tal forma que el circulito estaría incluido en un círculo mayor (Justicia ), la consecuencia seria que toda Mediación es Justicia, pero que no toda Justicia es mediación, solo la parte del circulito.

Y si  en este discurso alegórico, se considera como un método complementario, se está diciendo que no  forma parte del Círculo mayor, sino que lo complementa, quizás la justicia encontró ahora esa parte para completar la redondez de su círculo. La Justicia sería, en esta alegoría,  un cuarto creciente, que paso a luna llena con la mediación de conflictos.
En el caso no hablamos de la alternatividad de la mediación a la justicia, como también  dice la Ley de mediación de conflictos, porque entonces la mediación sería un cuadrado, alternativo al círculo.

No podría ser la mediación algo alternativo (cuadrado) y complementario (circulito ) al mismo tiempo. Se comprende  ¿verdad?

Que la Mediación sea Justicia solo tiene explicación entonces en la geometría.  Una justicia de cuarto creciente en sus siglos de buenas hechuras que se ha visto ahora complementada con el círculo gracioso de una jovencita y redonda  Mediación.

Unos hablan de la Justicia material, la Orgánica del aparato administrativo, que sufren los sufridos jueces y juezas, sin medios, ni personal suficiente, con continuos cambios legislativos que dificultan aun más el desarrollo de una tutela efectiva.. y que ahora por una asociación de magistrados europeos se adueñan, o abanderan, un método que adivinan puede arreglar sus desajustes estadísticos, y además entienden que el método puede reforzar la resolución de sus litigios de una manera mas humana, mas efectiva, mas duradera y persistente.. y en definitiva  con una solución más correcta.

Para otros, la Justicia, esa de mayúsculas, no entendería de cambiantes normas,  es una justicia que sobrepasa los códigos, es una justicia de contenido y origen  universal,  del Derecho Natural y de  conciencias justas, donde la igualdad no está contendida en el Real Decreto ley de turno.

Habría que preguntarse  si no es muy pretencioso manifestar con rotundidad que la mediación es justicia, a no ser que sea solo un eslogan publicitario. Ya argumentaba Kelsen que la justicia era un concepto relativo, no existía una justicia igual, para todo tiempo y lugar, que fuese inmutable, única y universal. Para Platón la justicia era la felicidad, “ solo el justo es feliz“... el imperativo categórico de Kant….y aquello de la justicia aritmética  implica que a los individuos se les de exactamente lo mismo, en diferencia a la justicia geométrica  que exige que a los implicados se les dé en proporción a sus méritos; en fin, que antes de lanzar la máxima nos deberían explicar el concepto de Justicia de los jueces.

En muchas ocasiones, casi siempre,  los jueces no tienen en su mano la Justicia, son meros ejecutores de códigos redactados por otros, a veces por injustos redactores. Por ello, como decía Ortega y Gasset : “ El juez no entiende. Para ser juez es preciso hacer previamente la heroica renuncia  a entender el caso que se presenta a juicio en la inagotable realidad de su contenido humano. La justicia mecaniza, falsifica el juicio para hacer posible la sentencia..”

Conceptos de ética, moral, norma, Derecho, Justicia, deberían estar todos en un mismo plano, en un mismo círculo geométrico. Los jueces, quizás son los que deberían crear el derecho, los que entienden de la ética y de la moral, aunque están encorsetados por las normas y  el resto del ordenamiento que les obliga y a las que deben obediencia.

La mediación se basa en la autodeterminación y en la propia responsabilidad, no influye la decisión del poder judicial, no debe intervenir en su proceso, debe quedar al margen porque la justicia se aplica, interviene como ultima ratio, cuando las partes han intentado su autocomposición y no lo han logrado.  El cometido de la mediación no es que se haga justicia ajena, la objetiva, la encuadrada en la norma, la mediación  reconoce el sentido común, lo subjetivo y el interés propio.

Por ello el ansia de querer hacer justicia justa, porque la justicia debe aspirar también a  ser mediación, incluyéndola en los procedimientos. Dos figuras geométricas, justicia y mediación, donde la segunda debe estar incluida en la primera, y ésta ser parte de la segunda.

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