19 de junio de 2015

Abogados y series de abogados

Autora: Elena Mariscal Valero
Abogada 

El reparto de El abogado (The practice) (1997-2004)
El género judicial ha estado presente en la cinematografía desde los comienzos y las series de televisión no iban a ser menos a este respecto. Ligado muchas veces al género policíaco y con entidad propia en otras ocasiones, nos encontramos con series que giran en torno a despachos de abogados o en torno al funcionamiento de un juzgado, así nos encontramos con que a veces los protagonistas son los abogados, otras veces un  juez y en algunas otras la fiscalía. 

Series de abogados tenemos en todos los países pero las que nos llegan aquí suelen ser en su mayoría americanas y alguna española de producción propia, estas últimas reconozco que me resultan difíciles de seguir ya que como abogada en ejercicio, las recreaciones que se hacen de los juicios españoles en las series de televisión son tan ajenas a la realidad que al final  dedico el capítulo a ir sacando faltas a cada cosa que veo y que no se asemeja a la realidad de un juzgado en este país. Aún recuerdo una serie que se emitió con poco éxito en 2007 Lex protagonizada por Javier Cámara y en la que su personaje, un abogado, en un procedimiento civil finalizaba su alegato paseándose por la sala de vistas y mirando al público que abarrotaba la sala cual jurado americano al que convencer, imagino que los legos en derecho que vieran el capítulo pensarían que en realidad era el jurado, claro que a lo mejor la equivocada era yo y los guionistas habían modificado a su antojo la Ley de Enjuiciamiento Civil y la Ley Orgánica del Poder Judicial y otorgado jurado a los procedimientos civiles.

Las series judiciales americanas son otra historia: como desconozco las normas que rigen el procedimiento americano, me relajo, me creo todo lo que me cuentan y a veces fantaseo pensando cómo sería un juicio aquí según las series americanas, en el que la elección del jurado es fundamental, los “protesto señoría” estarían al cabo de la calle y en los que la cuantificación de los daños morales parece no tener límites, por no hablar de la dramatización de los alegatos y conclusiones de los letrados y fiscales.

Respecto a tipo de series de abogados, hay para todos los gustos, todos hemos crecido con series de abogados en la televisión, aunque no sé hasta qué punto eso pudo marcar la vocación de alguno. De mi infancia recuerdo ver reposiciones de Perry Mason, todo un clásico, y también Matlock, una serie sobre un abogado mayor en la ciudad de Atlanta.  Estas eran series de abogados pero siempre con un crimen de por medio a resolver, el abogado criminalista defendía a alguien que tenía todas las papeletas para ser culpable y que al final siempre resultaba ser inocente,  todo se sabía gracias a la labor paralela de investigación que llevaba el magnífico abogado y a esos interrogatorios incisivos que hacía que los testigos incurrieran en contradicciones y los verdaderos culpables fueran cazados declarando en el mismo estrado.

Glenn Close en Damages (2007-2012)
Saliéndonos del ámbito judicial policíaco, una serie que fue un rotundo éxito fue La Ley de Los Ángeles, no sé si fue la primera serie, pero al menos sí la primera de la que yo tengo conocimiento en la que se mostraba el funcionamiento de un despacho de abogados por dentro, pero claro, no cualquier despacho de abogados, un gran despacho multidisciplinar de la ciudad de Los Ángeles, eso permitía que se siguieran todo tipo de tramas, asuntos penales, familia, herencias, responsabilidades civiles, etc, aunque tanta relevancia como los asuntos de los clientes que pasaban por cada capítulo tenían las relaciones personales de los abogados y personal que trabajaba allí.

A finales de los noventa llegó Ally McBeal, una nueva vuelta de tuerca a las series de abogados, pero ahí las tramas jurídicas eran sólo un trasfondo que justificara los histrionismos de sus personajes. También estaba El Abogado, que se centraba en un pequeño despacho penalista.

Más tarde han llegado series de gran calidad en mi opinión, como Boston Legal, Damages (Daños y Perjuicios) con una Glenn Close cual personificación del mal hecha abogada y The Good Wife, la que es sin duda mi favorita de los últimos tiempos.

Los abogados en televisión dan mucho juego, y hay mucho de lo que hablar, así que seguiremos más adelante desgranando series y tipos de abogados según las series. Mi pregunta es, en general ¿nos gustan las series de abogados a los abogados?

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Fotos: imdb

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