28 de abril de 2015

Holocracia: ¿un despacho sin cargos ni jefes?


Desde hace algo más de un año venimos leyendo sobre holocracia en ciertos medios. En enero de 2014, Enrique Dans ya escribía sobre ello en Expansión a raiz del anuncio de la empresa Zappos (una empresa con más de 1500 trabajadores) de implantar la holocracia como sistema de gestión, diciendo así adiós a las estructuras jerárquicas y dando la bienvenida a la organización horizontal.

Pero, ¿qué es la holocracia? La wikipedia la define de esta manera:
Holocracia es una tecnología social o un sistema de gobierno de la organización en el cual la autoridad y la toma de decisiones están distribuidas a través de una holoarquía de equipos autoorganizados en vez de residir en los altos niveles de la jerarquía.
Es otras palabras, la holocracia  consiste en la organización transparente configurada en círculos de trabajo semiautónomos y autorregulados, que rompen con la tradicional estructura basada en la jerarquía. Es decir, en este modelo de empresa no hay jerarquías, sino que es una estructura plana en la que cada persona es su propio líder y se trabaja en círculos autogestionados para alinear ideas a los proyectos. Ya no hay un único líder que ostenta todo el poder de la organización, sino que, en línea con las nuevas teorías del liderazgo, se apuesta por el liderazgo compartido o distribuido a lo largo de la organización. Con la holocracia, se acaba la idea de ascender dentro del organigrama de la firma con la idea de llegar a alcanzar un cargo determinado. Eso sí, tiene que haber normas, protocolos, unas reglas del juego muy claramente establecidas. La autoridad se distribuye en roles y cada rol tiene unas atribuciones claras. 

Tal y como señala Dans en su blog, en este tipo de organización, se producen pocas reuniones físicas y, en estas, un fuerte enfoque a consecución de objetivos, sin pérdidas de tiempo ni luchas de egos parapetados tras cargos. Las reuniones son ágiles y enfocadas a la acción. Todas las personas son sensores y se aprovecha la información que cada uno tiene para poder tomar las decisiones.

¿Es posible introducir esta forma de organización en los despachos de abogados? Para dar respuesta a esta pregunta y para aclarar más el concepto, os dejamos con el vídeo de la presentación "Holocracia: un nuevo sistema de organizar los despachos" de Jordi Estalella en las jornadas de la UOC sobre "Ideas inspiradoras en el sector legal".


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24 de abril de 2015

La búsqueda de abogados por internet

Autora: Raquel Attard, abogada
Especialista en Derecho Fiscal


Está fuera de toda duda que el abogado, como cualquier otro profesional, debe estar en internet. Si no exclusivamente, como complemento. Hay muchos debates innecesarios que dejan abierta la cuestión de  ¿Es efectiva la publicidad en internet para el abogado? ¿Necesita el abogado una página web? La respuesta la sabemos todos, y es Sí. Tiene que estar en internet porque debe ser visible. Por el mismo motivo debe estar presente en las redes sociales, compartir contenido e interactuar con otros profesionales y con posibles clientes.

Esto es así porque la mayoría de las personas que buscan un abogado especialista lo hacen por Internet. Sobre todo en el buscador de Google, que es el más utilizado, pero también a través de Bing o Yahoo! (donde es más fácil posicionarse, aunque hay menos tráfico), y si ya conocen a un abogado o se lo han recomendado, también suelen mirar sus referencias online y aquí Linkedin tiene un valor añadido para el profesional del que hablaremos más adelante, en el capítulo sobre redes sociales.

No todos los servicios jurídicos son susceptibles de venderse online. Primero hay que decidir si al abogado le merece la pena hacerse virtual o si lo que necesita es una web para ofrecer sus servicios y una forma de contacto. Es muy diferente ser un abogado online que ser un abogado que también se publicita en internet.
El primero de ellos tiene que luchar por tener su web posicionada por las palabras clave que quiera “abogado laboralista”, “divorcio express”, por ejemplo, para actuar a nivel nacional, mientras que el segundo puede anunciarse en páginas que ya están posicionadas, como directorios de abogados, o páginas amarillas, pues sabe que su ámbito de actuación es su provincia o su localidad y quien busque un abogado allí lo va a hacer utilizando ese término, por lo que la competencia se reduce.

Quizás a este último abogado le convenga más publicitarse en periódicos, en asociaciones o en la radio de su localidad en lugar de en Google Adwords. Sin embargo, es necesario que él también esté en internet porque cada abogado lleva consigo una reputación que también se construye online y que es lo primero que busca un cliente: referencias.

Este tipo de abogado no es virtual, pero debe tener sus datos profesionales en internet, escribir artículos en publicaciones que lo reconozcan como especialista en un determinado ámbito, realizar entrevistas y mostrar parte de su trabajo al público. En la mayoría de las ocasiones la primera impresión y lo que se perciba de ti es lo que cuenta para el cliente.

Este tipo de abogado, que no es virtual como decimos, necesita otra estrategia diferente y personal, según el objetivo que quiera alcanzar. La página web puede servir para varias cosas:

  • Para que el despacho muestre sus conocimientos, por ejemplo, con un blog en el que escriba sobre temas jurídicos que preocupen a los particulares.
  • Para dar a conocer al despacho y ser un canal de comunicación entre el cliente y los abogados, hacer publicidad o tener reputación.
  • Para vender servicios desde una plataforma adecuada.
Por lo tanto, sé visible en internet ofreciendo lo que sabes hacer, aumentarás la cartera de clientes con un servicio complementario al de tu despacho.

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21 de abril de 2015

Abogado: ¿cuánto tiempo le dedicas a cada caso?


Hoy te planteamos una pregunta esencial: ¿sabes cuánto tiempo le dedicas a cada caso, a cada cliente? En general, los abogados españoles no llevamos control del trabajo invertido en cada cliente concreto. El abogado de pequeño o mediano despacho considera difícil o inviable establecer una facturación por hora, privilegio que parece reservado a las grandes firmas dedicadas fundamentalmente a empresas.

En el mundo anglosajón, sin embargo, la práctica es bien distinta: el tiempo de los abogados es registrado diaria o semanalmente a través de timesheets, unas tablas en las que se hace constar el trabajo dedicado a cada tarea, a cada caso, a cada cliente. Si tomamos el caso de los solicitors ingleses, por ejemplo, su tiempo se divide en unidades de 6 minutos y cada día en las grandes firmas, han de rellenar su correspondiente tabla en la que indican el número de unidades dedicada a cada cliente y la actividad desarrollada. Estas timesheets son oportunamente registradas cada día y así los despachos conocen el trabajo desempeñado por sus letrados y el coste que implica cada cliente concreto.

En el post "Small firms, big lawyers: the real reason for timesheets" se analiza la verdadera razón que hay tras esta práctica de llevar el registro exacto de las horas trabajadas: la verdadera razón, según el autor, es la falta de confianza entre clientes y abogados. Los despachos remiten a sus clientes facturas detalladas con el tiempo que se les ha dedicado y las actividades desempeñadas en el tiempo facturado porque se les ha acostumbrado a esta fórmula. Si me has facturado por dos horas, quiero saber qué has hecho en esas dos horas, no me basta algo tan vago como "Por los servicios legales prestados". Se les ha enseñado que eso es lo importante, cuando en realidad lo importante es resolver su caso. El autor apunta que detrás de esto se esconde el temor a cobrar por el conocimiento, de ahí que se facture por la actividad desempeñada.

Cualquiera que sea la fundamentación tras esta manera de trabajar, quizás haya algo que podamos incorporar de esta manera práctica de hacer las cosas. Una vez más, la visión comercial y pragmática anglosajona nos muestra soluciones que pueden ayudarnos a una gestión de nuestros despachos más eficaz. Tomar consciencia del tiempo dedicado a cada caso, nos ayudará a tomar decisiones que redunden en beneficio propio y en, definitiva, en el del cliente.

Este control se puede llevar a diario o hacerse de forma semanal. En ambos casos, es necesario dedicarle algo de tiempo, pero eso es inherente a implementar sistemas de gestión del tiempo. Organizarse con eficacia debería ser parte de nuestro trabajo diario. El llevar un control cada día nos ayudará a registrar más ágilmente lo realizado; si establecemos un sistema semanal, será más difícil recordar qué hicimos exactamente y cuánto tiempo le dedicamos. Leyendo el documento Timekeeping best practices, sorprende el nivel de especificidad de las tareas registradas:
  • Si estamos estudiando la legislación sobre un asunto determinado, sería algo así como: estudio de la normativa aplicable en caso de (...) en preparación de la demanda (...)
  • Si estamos preparando un juicio, algo tipo: preparación de las preguntas para el interrogatorio de parte.
Esta práctica nos ayudará, además, a poner nuestro trabajo en valor.

Para elaborar vuestra propia timesheet (hay también software de pago para esto), os dejamos aquí con un modelo que hemos encontrado en internet.

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17 de abril de 2015

Cambios en Google: ¿cómo afectará a la web de tu despacho?


El día 21 de abril, Google cambiará de nuevo su algoritmo lo cual afectará a la manera en que las webs se posicionan en los resultados de búsqueda. En este caso lo que está anunciado es que con el nuevo cambio, aquellas webs que no estén adaptadas a dispositivos móviles es decir, que no sean responsive o mobile-friendly, se verán penalizadas. Esto ha dado lugar a muchísimo debate en Internet y encontramos no pocos artículos con mensajes apocalípticos tipo "tu web va a desaparecer el día 21 si no está adaptada" o "sin optimización móvil desapareces el 21 de abril". En definitiva, lo que Google quiere es que todas las webs se vean bien en dispositivos móviles, mejorando la experiencia de los usuarios cuando acceden a tu web desde sus dispositivos móviles. Algo que hacemos cada vez más.

En entradas anteriores hemos insistido en la importancia de este tema. En concreto, en las entradas ¿Por qué tu despacho debe tener una web optimizada para móvil? y en Los móviles: ¿una oportunidad de oro para tu despacho? En ellas os dábamos datos sobre el acceso móvil a webs, en constante crecimiento, y os hablábamos de la repercusión que este tema tenía en el posicionamiento de vuestra web en los resultados de búsqueda en Google. En definitiva, lo que queremos es que cuando alguien busque un abogado en Málaga, nos encuentre. Un análisis rápido de webs, incluso de grandes firmas de abogados españolas, nos devuelve múltiples ejemplos de webs que han ignorado al usuario de dispositivos móviles. En el ranking americano de mejores webs de The lawyerist que compartimos en el post Ideas para la página web del despacho, no había ninguna web que no  fuese responsive, ya que este había sido uno de los criterios esenciales a la hora de elegir a su top 10.

¿Qué va a pasar entonces a partir de este próximo 21 de abril? Hemos encontrado un artículo muy sensato en la web de Iñaki Huerta, que resumimos aquí. El día 21 de abril empezará un cambio de algoritmo y:
  • Progresivamente se actualizarán las páginas de resultados
  • Solo lo hará para dispositivos móviles de pantalla mediana y pequeña
  • Las URLs que no estén adaptadas a móvil perderán mucha puntuación en criterios de calidad y por lo tanto tenderán a no aparecer en los resultados de búsquedas desde el móvil
Es decir, que solo se va a perder a perder tráfico móvil y solo lo harán en las URLs no adaptadas.La solución es fácil: se adapta y el problema quedará solucionado.

La cuestión es que si tu web no estaba optimizada para móviles y tabletas, ya había un tráfico que estabas desaprovechando. Y esto no tenía sentido, no era lógico que te diera igual el tráfico móvil a pesar de estar este en crecimiento constante. Ahora ya no es que no lo estés aprovechando, es que perderás esas visitas (visitas que, señala Iñaki Huerta, de todas formas antes no eran buenas porque no podían navegar bien en tu web desde el móvil).

El consejo es, por tanto, que has de adaptar la web del despacho a móvil. El coste mucho va a depender de la tecnología con la que esté hecho tu sitio web. Si tu web está hecha con Wordpress o una tecnología similar, el cambio es sencillo. Lo que nos dice Iñaki Huerta en su artículo es que tampoco es que haya que perder ahora la cabeza y hacer una web responsive rápido y corriendo antes del update de Google y por ello hacer algo mala calidad (que tampoco ayudará a tener más visitas). Es una cuestión de evaluar los riesgos. Pero en definitiva, este cambio de algoritmo no hace sino precipitar algo que ya deberíais haber hecho con la web del despacho, hace tiempo de hecho. Así que... ¡manos a la obra!

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14 de abril de 2015

La clave del éxito en la Abogacía y El Método Grow

Autora: Sara Molina Pérez-Tomé, abogada
Fundadora y CEO de Marketingnize 

El Estatuto de la Abogacía Española, en su título Preliminar, describe aquello que implica “ser abogado”, y a la vista de su articulado podemos afirmar que tiene una doble naturaleza. Ambas son imprescindibles y están íntimamente relacionadas y suponen, a su vez, que nuestro comportamiento debe de estar sujeto tanto al código deontológico, a la legislación mercantil y al derecho de la competencia y a la legislación relativa a la publicidad.

-Por un lado ser abogado implica una vocación: nuestra labor debe asegurar el derecho fundamental de legítima defensa y el interés general.

Así se refleja en el artículo 1 del Estatuto, que describe nuestra profesión como “libre e independiente” y cuyo fin es “velar siempre por los intereses de aquellos cuyos derechos y libertades defienden con respeto a los principios del Estado social y democrático de Derecho constitucionalmente establecido”.

-Por otro lado nuestro despacho es una empresa de servicios: debemos buscar la generación de negocio.

El artículo. 2 del Estatuto dice, de la profesión de Abogado, que “se ejerce en régimen de libre y leal competencia. Su contenido consiste en la actividad de asesoramiento, consejo y defensa de derechos e intereses públicos y privados, mediante la aplicación de la ciencia y la técnica jurídicas, en orden a la concordia, a la efectividad de los derechos y libertades fundamentales y a la Justicia.”
Es en este segundo aspecto  donde cabe hablar del marketing y de la importancia de diferenciarnos, ser competitivos y, por ende, alcanzar el éxito.
Es necesario que para el desarrollo de negocio en nuestro despacho elaboremos estratégicamente nuestro plan de marketing por escrito en el que definamos claramente nuestros objetivos, los plazos y los pasos necesarios para alcanzar cada meta. Los pensamientos al azar y las acciones impulsivas no funcionan.

¿Cómo definir nuestros objetivos?

En este punto me parece de vital importancia tener en cuenta el “Método Grow” de John Whitmore utilizado en el Coaching.

“GROW” (CRECER) se trata de un acrónimo cuyas siglas definen el proceso a seguir Goal (meta), Reality (realidad), Options (opciones) y Will (voluntad/compromiso), y que a continuación pasamos a definir:

1.GOAL: Debemos responder a la pregunta ¿Qué es lo que quiero?, es decir, ¿cuáles son nuestros objetivos? ¿Quieres añadir o eliminar algún área de práctica? ¿Qué porcentaje de aumento es lo que quieres en cada área?

El 80% de las veces en las que no alcanzamos nuestros objetivos corresponde a la mala formulación de los mismos. Para ser eficaces es necesario que los definamos conforme al acrónimo SMART, que nos ayudará a establecer metas específicas, medibles, alcanzables, realistas y definidas en una línea de tiempo.


A modo práctico, una manera correcta de plantear nuestro objetivo sería: 
Conseguir diez clientes nuevos (medible) cada mes (en tiempo), que sean afectados de preferentes por medio de nuestra página web (específico), sabiendo que a día de hoy sin estrategia online estamos recibiendo cinco clientes mensuales (realista y alcanzable).

2. REALITY: Una vez definida la meta debemos tener muy clara nuestra situación actual, aquello de lo que partimos, por medio de un análisis interno y externo objetivo a través de la definición de los siguientes elementos:

- Define a tu cliente ideal teniendo en cuenta a los actuales en cada área de práctica. Sé lo más específico posible: edad, ingresos, condición social, situación geográfica, situación financiera, etc.

- Define tu despacho, tus especialidades, el número de clientes que tienes, segmentados por áreas de práctica y por su rentabilidad.

- Define tu competencia teniendo en cuenta a los grandes despachos, los pequeños y medianos, los abogados individuales…

Es ahora cuando será fundamental realizar un análisis DAFO en el que contemplemos  nuestras Fortalezas y Debilidades frente a las Amenazas y Oportunidades, para así saber cómo potenciar nuestro valor añadido y nuestro hueco en el mercado, minimizando aquellos elementos que marcarían una desventaja para nuestro despacho.

Una vez realizado el análisis de nuestra situación actual podremos diseñar nuestro plan de acción específico para alcanzar el objetivo que previamente nos hemos marcado mediante la herramienta SMART.

Para ello deberemos dar traslado del DAFO a nuestro plan de acción, complementándolo con el Análisis CAME, maximizando así las probabilidades de nuestro éxito. Esta herramienta nos indicará los recursos que necesitaremos y las áreas a trabajar y mejorar, teniendo en cuenta los agentes externos. En definitiva, la estrategia para nuestro plan de acción.

  • Corregir las debilidades (estrategias de reorientación)
  • Afrontar las posibles amenazas  (estrategia de supervivencia)
  • Mantener las fortalezas, por medio de un plan de acción para asentarlas y mantenerlas (estrategias defensivas).
  • Explotar las oportunidades, el plan de acción deberá convertirlas en grandes fortalezas en el futuro. (estrategias ofensivas).

Vamos a ver, de forma práctica, como estableceríamos una estrategia de supervivencia en un caso concreto:

En nuestro despacho hemos detectado por medio del DAFO una amenaza: otros despachos consiguen clientes por medio de las Redes sociales y nosotros no tenemos perfiles en redes, ni sabemos utilizarlas.

Debemos por tanto definir nuestro Plan de Supervivencia, porque es posible que nos estanquemos e incluso perdamos clientes. Por ello establecemos dos posibles planes de acción sobre los que decidiremos:

Plan 1:
 - Formarnos en Marketing Jurídico para saber autogestionar las redes y abrir nuestros perfiles en redes sociales.
- Definir los objetivos y medición de nuestra estrategia en redes sociales

Plan 2:
 -Contratar una empresa externa para llevar las redes sociales
- Definir los objetivos y medición de nuestra estrategia en redes sociales

3. OPTIONS:

Con el análisis anterior, y en vista de todas las opciones manejadas, definiremos la que mejor se adecue para alcanzar nuestra meta. No se trata de una solución mágica sino de una lista de acciones para la consecución del resultado deseado.

4. WILL:

En esta última fase deberemos convertir todo aquello que hemos visto con anterioridad en un Proceso definido en el Plan de Acción o de Marketing, de forma escrita como he mencionado anteriormente.
El Plan de Marketing debe nacer del hábito de enfocar nuestra profesión hacia el cliente, apoyándonos en herramientas útiles y ad hoc para nuestro despacho. En definitiva, se trata de un cambio de actitud.

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10 de abril de 2015

Calificación jurídica de la violencia o vandalismo escolar

Autora: Isabel Fernández Olmo,
Fiscal delegada de Menores en Málaga



Imagen de la película Academia Rushmore (Wes Anderson, 1998)


El vandalismo escolar es la forma menos grave de violencia en las escuelas. Supone una conducta puntual, una pelea o agresión esporádica, un problema de disciplina.

            Dentro de ésta a su vez podemos distinguir:
  •             Violencia entre compañeros.
  •             Violencia del alumno hacia el profesor.
  •             Actos vandálicos contra los bienes del colegio.
Cuando se trata de actos entre compañeros la calificación jurídica no plantea excesivos problemas;  los hechos pueden dar lugar normalmente a las formas más leves de infracción penal: falta de lesiones, falta de insultos o de vejaciones, falta de daños.

Cuando se trata de actos violentos del alumno hacia el profesor, se ha avanzado últimamente mucho en cuanto a la calificación jurídica de los hechos, ya que antes  normalmente eran considerados como una simple falta, sin embargo la jurisprudencia ha dado un giro muy importante para erradicar este tipo de conductas, y permite la calificación jurídica de los hechos como un delito de atentado, cuando se trate de un profesor que ejerce sus funciones en un Colegio público, en su consideración de funcionario público del art. 24, 2 del Código Penal, en cuanto que participan del ejercicio de una función pública.

Ello es muy importante, ya que la posibilidad de calificar los hechos como delitos y ni como de simples faltas, aumenta considerablemente la posibilidad de actuar y de imponer finalmente una medida al menor, ya que para las faltas, tan sólo pueden imponérseles 7 de las 15 medidas que contempla la Ley del menor.  además dada la redacción del art. 28 de no poder adoptar una medida cautelar cuando de una falta se trate.

Con la Reforma del Código Penal que entrará en vigor en julio de este año,  pasa a considerarse atentado toda agresión o acometimiento hacia el profesorado (art. 550),aunque el texto del artículo se refiere exclusivamente a los funcionarios públicos.

Solución.  La forma de solución de este tipo de problemas, al tratarse de las conductas más leves debe de pasar por:
  • Solución privada entre las partes. A este respecto sí se ha notado un incremento notable en la judicialización de este tipo de tipo de problemas; ya que antes muchas de estas conductas eran solucionadas en el ámbito privado, sin embargo en la actualidad se denuncia todo acto violento, lo que a la larga suele agravar el problema. Hay que agotar por tanto, esta primera vía de solución del problema, antes de acudir a los Tribunales.
  •  Solución educativa. En muchísimas ocasiones los centros escolares al tener conocimiento de que se ha producido un hecho de esta naturaleza en sus centros suelen adoptar las medidas oportunas: normalmente la expulsión del alumno durante un período determinado de tiempo.
  • Solución judicial. Sólo en el caso de que las dos anteriores soluciones hubieran resultado infructuosas, debe acudirse a la denuncia ante los Tribunales, ya que sólo ante su fracaso deberíamos de intervenir.
En estos casos, la Ley del Menor ofrece una alternativa muy idónea ante este tipo de conflictos, y que precisamente trata de desjudicializar la materia: la conciliación  y reparación del daño, supone un reconocimiento de los hechos por parte del menor, su arrepentimiento y su voluntad de reparar los daños causados. Tiene un alto grado de éxito dentro de la jurisdicción de menores, y suele erradicar definitivamente el problema. El problema surge, cuando no se trata tanto de un empecinamiento entre los alumnos, sino un empecinamiento entre los padres de los alumnos afectados.

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- La reforma del Código Penal, a debate

Imagen inicial: rushmoreacademy

7 de abril de 2015

Tablas del Consejo General del Poder Judicial: Cálculo de los ingresos de los progenitores


Autor: Juan José Reyes Gallur, abogado
Coordinador de la Sección de Derecho de Familia del Colegio de Abogados de Málaga

Imagen de la película La guerra de los Rose (Danny de Vito, 1989) 
Determinar los ingresos que hay que tener presente para el cálculo de los alimentos de los hijos es de suma importancia y por tanto habrá que determinar qué conceptos se incluyen o se excluyen de ellos.

La memoria explicativa de las actuales Tablas del Consejo del Poder Judicial establece qué se entiende por ingresos netos, indicando que:
Los ingresos netos salariales se calculan en 12 mensualidades anuales con inclusión prorrateada de pagas extras y cualquier otro concepto que pueda percibirse (pluses de productividad, bonos por objetivos etc.). En la determinación de los ingresos netos no se descontarán las retenciones de sueldo o anticipos que pueda soportar el perceptor, ni las cargas propias que se atiendan con dicho salario (hipoteca, alquiler) dado el carácter preferente de la pensión alimenticia en favor de hijos menores.”
Pero claro, esto sólo puede tener cierta certeza y seguridad para trabajadores con ingresos “cristalinos”, pero no para los supuestos de economías sumergidas.

Es curioso que para estos casos en Alemania, Canadá, Noruega o California la regulación normativa sí contempla estos supuestos y establecen un exhaustivo cuestionario que las partes del pleito matrimonial han de cumplimentar y que recoge hasta el más mínimo detalle de la economía de cada uno, debiendo advertir que mentir o faltar a la verdad en estas declaraciones acarrea consecuencias muy desagradables, pues se le imponen multas e incluso se les puede condenar por delitos a penas de prisión. Esto en España de momento es impensable, pues ya sabemos que “las partes tienen derecho a mentir”. Habrá que ir pensando en cambiar el chip.

El legislador debería hacer valer las consecuencias de la ocultación de ingresos o de no correspondencia entre los declarados y los reales.

No es de recibo que los juzgados afirmen en sus Sentencias que “se ocultan ingresos” o que “no se pueden tener en cuenta los ingresos declarados en el IRPF” y que esto no tenga consecuencias fiscales para el defraudador. Si las declaraciones tributarias son documentos “oficiales”, cuando el Juez entienda que por las pruebas practicadas hay ocultación de ingresos si diera parte a la AEAT ( y ésta actuara), posiblemente entonces ya no serían necesarias las tablas de alimentos. Seguro que las partes llegarían a acuerdos justos y equilibrados.

Mención especial merece el tratamiento de las dietas. Las tablas indican que se incluirán dentro de los ingresos “y cualquier otro concepto que pueda percibirse (pluses de productividad, bonos por objetivos etc. etc.)”, ¿LAS DIETAS HAN DE INCLUIRSE?.

Que las dietas no son salario, sino resarcimiento de un gasto previo del trabajador lo han establecido algunas sentencias. Estas resoluciones establecen que son “gastos que son consecuencia del propio desarrollo de su trabajo, y por lo tanto variables por ello no pueden ser computados como ingresos aquellos gastos de carácter variable que el trabajador hizo como consecuencia de su trabajo, porque ante todo solo significan el reembolso por parte de la empresa de aquellos gastos que por su cuenta realizó el trabajador, y que dependen no solo de las salidas por este efectuadas en el desarrollo de su trabajo, sino de aquellos periodos en que se mantiene la actividad laboral, en los que se excluyen los periodos vacacionales, pero que en ningún caso suponen incremento salarial alguno”. (AP A Coruña (Sección 3ª), sentencia núm. 499/2011 de 4 octubre. JUR 2011\356822; Audiencia Provincial de Barcelona (Sección 18ª ) Sentencia de 25 julio 2002. JUR 2002\271155), AP Sevilla (Sección 5ª), sentencia de 12 junio 2000. JUR 2000\283142).

Por el contrario otras sentencias incluyen las dietas como una parte más de los ingresos y no lo consideran un gasto, al entender que es una forma de retribución. (AP Tarragona (Sección 1ª), sentencia núm. 292/2013 de 26 julio; AP Vizcaya (Sección 4ª), auto núm. 719/2004 de 14 octubre; AP Asturias (Sección 6ª), sentencia núm. 358/2007 de 29 agosto; AP Valencia (Sección 10ª), auto núm. 13/2002 de 18 enero.; Audiencia Provincial de Alicante (Sección 7ª) Sentencia núm. 292/2003 de 2 junio, ésta última modera la cuantía de las dietas atendiendo a que puede haber una parte que ahorra el que las percibe.) 

El Tribunal Supremo en la Sentencia núm. 298/2013 de 6 junio ha perdido una oportunidad para unificar criterio por un defecto en el recurso interpuesto, y desestima el mismo sin entrar en unificar doctrina, confirmando la sentencia que incluía las dietas como parte de los ingresos, y todo porque el recurrente no había pedido aclaración de las sentencias de la Audiencia. Así que cuidado con los aspectos procesales.

Seguiremos esperando la unificación de doctrina.

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