27 de marzo de 2015

Networking: la importancia del después


No es la primera vez que hablamos de la importancia de hacer crecer tu red de contactos de forma proactiva a través del networking. Tal y como explica Cari Twitchel en el post "An essential networking ingredient: followup" en The lawyerist,  hacer networking no es sino abrirte a nuevas relaciones y nuevas posibilidades. Esto es importante para todo abogado,  pero muy especialmente para los que trabajan en despachos pequeños o unipersonales, cuyas oportunidades de ampliar redes son inferiores por el propio tamaño de los mismos.

Para poder hacer negocios, es preciso convertir a los clientes potenciales en clientes reales. Los clientes potenciales con frecuencia llegan a ti por el boca a boca, algo desde luego muy común en Málaga y en España en general. Debido a que los servicios que prestamos tienen un carácter intrínsicamente personal, los potenciales clientes seguramente confiarán más en las recomendaciones de amigos y conocidos que en una búsqueda en Google. Por ello precisamente es importante invertir tiempo en contruir relaciones que puedan provovar esas referencias y recomendaciones. Por ello, señala Cari Twitchel, hacer networking no debe ir orientado a la venta rápida del momento, sino a contruir relaciones.

En nuestro anterior post "Cómo hacer networking para obtener resultados" ya os dimos algunas pautas básicas, pero fundamentales, para enfocar bien nuestra estrategia de ampliar contactos profesionales. Hoy nos vamos a concentrar en qué hacer después de un evento, congreso o curso en el que hayamos conocido a un potencial cliente o colaborador futuro.

Según la citada autora, es fundamental volver a contactar con esa persona, y cuanto más pronto lo hagas, mayor probabilidad de fortalecer ese contacto. No lo pospongas, llama al día siguiente y recuérdale a esa persona quién eres y sobre qué hablásteis. Pídele una cita para ver posibilidades de colaboración futuras. Si el teléfono no es lo tuyo o lo ves demasiado precipitado o se te antoja una venta agresiva, mándale un correo electrónico; en este caso,  es importante activar algún recordatorio para el caso de que no recibas respuesta en un plazo determinado. A veces mandamos ese correo y nos olvidamos, pese a no haber recibido respuesta.

Hacer networking no debe estar sometido a prisas y una reunión no es suficiente lógicamente para construir una relación. Puedes invertir tiempo en hacerlo de forma sostenida, contactando de vez en cuando con un correo, compartiendo una noticia de interés, o recomendando tú mismo a tu cliente o potencial colaborador para un servicio o trabajo. Se trata de mostrar a tu contacto tu capacidad para aportar valor, con todo lo positivo que ello puede traerte profesionalmente.

Hay muchas formas de hacer networking: formar parte grupos de networking como BNI, de un club de cualquier tipo, como por ejemplo Toastmasters, jugar al golf, tocar en una banda, ser miembro de una cofradía...encuentra una fórmula que se adapte a ti y ponte manos a la obra.

Y como siempre, si el networking cara a cara te resulta demasiado complicado o representa un esfuerzo social demasiado grande para ti, opta por las redes sociales. Pero igualmente, es importante ser activo.


Si te gustó esta entrada, tal vez te interese leer:
-La marca personal del abogado
-Las redes sociales como herramienta de networking

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Déjanos aquí tu comentario. ¡Gracias por participar en la conversación!