13 de marzo de 2015

7 consejos saludables mientras trabajas en el despacho




Por Azahara Fernández, Quiromasajista y Periodista

 Casi todas las personas que vienen a recibir una sesión de quiromasaje refieren dolores en los mismos lugares. Los más comunes se dan en los omóplatos y dorsal, la zona lumbar, las cervicales o incluso algo que muchos no relacionan con un hábito postural pero que tantas veces va unido; el dolor de cabeza. En definitiva la columna, nuestro eje, es lo que más se resiente cuando no la atendemos. No hablemos de malos o buenos hábitos. Tengamos en cuenta que cada uno tiene su ‘manera’ de sentarse y que ésta es difícil de corregir a menos que estemos muy concienciados. Así que lo primero es hacerse un repaso a uno mismo y observar esas posturas que nos pertenecen. 

Cuando indico algunos consejos a mis clientes me suelen contestar lo mismo, "ya, sí es verdad pero no me acuerdo de hacerlo". Propongo pues algunas preguntas: ¿Cuántas horas al día paso sentado? ¿Qué medio utilizo como transporte? ¿Con qué, cómo, cuánto, dónde y cuándo me alimento? ¿Qué tipo de ejercicio hago? Y seamos sinceros. Luego pongámonos un reto simple por ejemplo, subir escaleras aunque haya ascensor al despacho o caminar 15 minutos a paso ligero todos los días sin excepción. A veces esto también resulta imposible para muchos y su respuesta es "no tengo tiempo". El tiempo es salud y la salud vida. ¡Encuéntralo!

A los abogados que hacéis deporte habitualmente deciros que no descuidéis la calidad de ese ejercicio: si eres fuerte pero no elástico cuidado con el corazón y con la rotura de ligamentos o de fibras, si eres muy elástico pero sin buen tono muscular puedes sentir un gran cansancio sin causa aparente. Y a los­­ que no lo hacéis por la excusas antes mencionadas, deciros que aunque me encanta veros en consulta me gustaría que no fuera porque os duele algo. Así pues os dejo unos consejos para mejorar vuestro tiempo en la oficina o despacho:


  1. Evitar tener cortado el riego sanguíneo ya sea a la altura de la rodilla, técnicamente llamado hueco poplíteo como en la zona de las ingles.
  2. Llevar ropa cómoda a la altura de la cadera es muy importante porque no presiona el movimiento pélvico, y esas sutilezas condicionan la postura de toda la columna.
  3. Usar reposa brazos, acercarse a la mesa. Apoyar el brazo en la mesa para escribir en el ordenador y tener la pantalla a una altura aproximada al eje perpendicular de la mirada, ayuda a modificar de manera inconsciente el eterno -¡ponte derecho!-.
  4. Rellenar la curvatura lumbar de nuestro asiento. Mucho más importante que los sillones de altos respaldos es tener bien asentada la curva lumbar ya que ayuda de manera mecánica al movimiento completo de todo nuestro cuerpo.
  5. Encontrar el momento para moverse. El nivel de trabajo bien hecho desciende con el incremento del cansancio. La sangre que no se mueve produce energía estancada, la energía es calor y el calor produce sopor. Aprovecha si puedes y habla caminando. Hacer pequeñas rotaciones de tobillos, muñecas y cuello. Si no conoces las abdominales hipopresivas
  6. Hacer pequeños ejercicios para relajar la vista. Esto es muy discreto de hacer. Mira lo que aconseja la empresa de lentes más famosa del mundo, ZEISS. Ten en cuenta que esto ayuda a prevenir grandes dolores de cabeza y la incipiente presbicia.
  7. Beber líquidos y comer poco y ligero. Compra unos frutos secos buenos y tenlos a mano. Mientras estés sentado lo que realmente usarás es el cerebro. Nútrelo.

Respecto al estrés y la ansiedad, que tanto persiguen al mundo jurídico, y que cuelgan de la espalda como mochila con piedras, circula por ahí una extraña píldora, unobrain. Se presenta como el primer Club Online de Brain Fitness. Si bien parece que estamos en un capítulo de la famosa serie The Outer Limits, su finalidad es la de entrenar la concentración, la relajación y la meditación. Desde luego que ya conocemos los resultados beneficiosos respecto del yoga o el mindfulness cuando se trata de liberarse del estrés, pero hagas lo que hagas, para librarte de estos dos problemas comienza repitiéndote "haz lo que puedas y hasta donde puedas; el resto déjaselo a los demás". 

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