13 de enero de 2015

Fuero especial del consumidor versus fuero general de la entidad demandada

Autora: María Teresa Martín de la Hinojosa, abogada
Coordinadora de la Sección de Derecho de Consumo del Colegio de Abogados de Málaga
Secretaria General de la Asociación de  Consumidores Al-Andalus Málaga




Para evitar alguna que otra sorpresa, si interponemos  demandas de reclamación de cantidad de perjuicios ocasionados por suministro  de luz deficiente (sobretensión), por interrupción de suministro eléctrico, etc, la demanda podrá presentarse tanto ante el juzgado del lugar  donde la empresa tenga  establecido su domicilio social, como ante el juzgado del lugar donde la empresa demandada disponga de establecimiento abierto al público o representante autorizado por mera y llana aplicación analógica del artículo 51 LEC.  

Sin embargo, si nuestros clientes tienen la condición de consumidores, si formulamos una demanda contra empresas prestadoras de un servicio, y más concretamente contra compañías de electricidad, con el fin de evitar una eventual inhibición del juzgado ante el que se interpone la demanda,  como está ocurriendo en algunos de los juzgados de nuestra provincia,  y dado que nuestros clientes se han adherido a una oferta pública comercial, la competencia para el conocimiento de las demandas va a corresponder a  los Juzgados de Primera Instancia de la ciudad donde tenga el domicilio el reclamante,  de ahí que tengamos que invocar el Artículo 68 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, en correlación con lo previsto en el artículo 52.2 del mismo cuerpo legal.

De hecho los criterios de competencia territorial tienen como finalidad conforme al artículo 52 referido la protección de la parte considerada más vulnerable (los afectados en su honor, intimidad o imagen, los incapaces, los arrendatarios, los consumidores y los supuestos infractores de la competencia leal).  

Podemos afirmar que el fuero general del  artículo 54.1º de la L.E.C. (domicilio del demandado) quiebra ante los fueros especiales (el del consumidor, en este caso), al ser imperativas las normas de competencia territorial establecidas en el artículo 52.2 de la LEC.

Así de forma reiterada viene fallando el Tribunal Supremo en los Autos de 10 de octubre de 2007; 13 de abril de 2007; 5 de noviembre de 2004, 7 de octubre de 2004, 27 de octubre de 2009; manifestándose a favor de la prevalencia del fuero especial del artículo 52.2 de la LEC en resolución de los conflictos de competencia elevados.

Actualmente el Tribunal Supremo se pronuncia en igual sentido.  Cabe citar los Autos del Alto Tribunal  de 3 de diciembre de 2013; 8 de julio de 2014; 18 de febrero de 2014, que se manifiestan como venimos exponiendo en la resolución de los conflictos de competencia negativa elevados.  En este  último auto, se trataba de una demanda sobre el cumplimiento de un contrato relativo a la prestación de un servicio de telefonía. Era una acción individual de un consumidor, y el TS considera que seguir otro criterio podría mermar el derecho a la tutela judicial efectiva del consumidor demandante, sobre todo en reclamaciones de pequeña cuantía, como suele ocurrir en la mayoría de este tipo de demandas.

Es indubitada la finalidad del fuero especial de consumidores de proteger sus intereses mediante la aproximación del lugar del litigio a su domicilio, para facilitarle el proceso. En este tipo de procedimientos es habitual que las cantidades a reclamar no sean excesivamente elevadas.

Si se obligase al consumidor a litigar en un fuero lejano, se vulneraría gravemente su derecho a la tutela judicial efectiva, teniendo dicha imposición un carácter disuasorio para el consumidor litigante, al ver incrementados los costes del proceso.

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Foto inicial tomada de pexels.com

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