9 de diciembre de 2014

5 hábitos improductivos a erradicar


Seguramente tu lista de cosas pendientes parece que nunca se hace más pequeña. Cuando logras tachar algo de tu to-do list, surgen enseguida un par de cosas o tres que se añaden en su lugar. ¿Cuándo lograré tacharlo todo y dejar la lista en blanco? Seguramente nunca, ni siquiera en vacaciones. ¡Es la vida! Significa, ni más ni menos, que estás vivo.

Hoy te proponemos hacer una lista diferente: una not-to-do list, la de las cosas que no hay que hacer. Todos hacemos cosas que no son necesarias, que nos roban tiempo y que no nos ayudan a ser más productivos y vivir más tranquilos. Elaborar este tipo de lista y cumplirla, puede ayudarnos a ser más eficientes que las propias listas de tareas pendientes. Como afirma Tim Ferriss en su blog The four-hour work week (en el que nos hemos apoyado para el post de hoy), es precisamente lo que no haces lo que determina lo que puedes hacer.

Veamos pues una relación de cinco hábitos a eliminar, que vamos a formular, tal y como hace Tim Ferriss en modo negativo:
  1. No contestar llamadas de números desconocidos. Ferriss plantea la opción de tener contestador y así evitar sorpresas. Este tipo de llamadas supondrán una interrupción y a veces el estar en una mala posición para negociar. Si quien llama ha de dejar un mesaje en el contestador, podrás atender su llamada cuando dispongas de tiempo y además sabiendo ya de qué se trata. Como abogados, este consejo puede ser particularmente interesante.
  2. No escribir correos ni a primera ni a última hora del día. Si nos ponemos con los correos nada más empezar nuestra jornada, es posible que desbarate nuestros planes para el día. Y si lo hacemos a última hora de la jornada, es más que probable que salgamos del despacho llevándonos preocupaciones para casa. El email puede esperar a las 10 o las 11 de la mañana, cuando ya hayamos realizado al menos una de nuestras tareas pendientes importantes del día.
  3. No chequear el correo constantemente. Con los smartphones y las blackberries, nos encontramos leyendo (y contestando) correo en cada momento del día, ¡incluso andando por la calle! Si lo crees posible, quita el correo del móvil y simplemente asigna dos o tres momentos del día en que vas a chequear tu correo desde tu ordenador. ¡Es factible! No hay nada que no pueda esperar unas horas. Puedes activar un contestador automático en el email en el que se acuse recibo del correo que te llega y contestar en los momentos que hayas asignado para esto. 
  4. No llevar el móvil contigo en todo momento cada día de la semana. ¡Esto sí que es difícil! ¿O no? Ferriss propone tener al menos un día de la semana "libre de móvil". Puede ser el sábado o el domingo. O, si vas a cenar con la familia o los amigos, ¿qué tal dejar el móvil en casa? Si esto nos parece difícil de soportar  (a estos niveles hemos llegado, especialmente desde la llegada de whatsapp  a nuestras vidas), quizás dejarlo en silencio en el bolso o en el bolsillo pueda ser un primer paso. 
  5. No trabajar más para evitar el agobio y el estrés diarios. Aquí insiste en la importancia de priorizar; si no lo hacemos, todo nos parecerá importante o urgente. Como dice Ferriss, a veces es cuestión de dejar que se produzcan pequeñas consecuencias no deseadas: devolver una llamada o contestar un email tardíamente y tener que disculparse, perder un cliente poco razonable... y ver que no pasa nada. La respuesta al estrés no debe ser trabajar más, sino organizarse de forma eficaz priorizando las tareas pendientes.
Estos consejos pueden parecer pequeñas obviedades, pero nos resulta francamente difícil deshacernos de estos hábitos tan extendidos y que contemplamos como normales. ¿Dispuesto a provocar el cambio?

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