24 de junio de 2014

Los abogados opinan: ¿Despacho propio o trabajar por cuenta ajena?

Ally McBeal
Es altamente probable que todo abogado se haga esta pregunta al menos una vez a lo largo de su carrera profesional. Y la respuesta mucho va a depender de factores como experiencia previa, personalidad, recursos económicos, apoyo familiar... . Indudablemente cada opción presenta sus ventajas y desventajas, quizás no exista verdaderamente el estado perfecto. Los que han tenido la oportunidad de estar en ambas situaciones saben mejor que nadie con qué se quedarían de cada opción.Cuestiones como independencia, seguridad, apoyo de una estructura, soledad, ausencia de jefes... son algunos de los elementos fundamentales a considerar para decantarse por una opción u otra.

Hemos preguntado su opinión a algunos abogados ejercientes en Málaga, de distintas edades y  con diferente bagaje profesional, y estas han sido sus respuestas:

Yo he pasado por las dos experiencias: 10 años por cuenta ajena y los últimos 15 por cuenta propia, y la vida me cambió por completo. Aunque lo primero te da una seguridad y unas ventajas laborales importantes, no lo cambio por la libertad y la independencia que te da el trabajar por cuenta propia en tu despacho, sin nadie que te dirija, te mande y te controle y organizándote tu tiempo y tu trabajo según tus necesidades de cada día. Profesionalmente es mucho más enriquecedor además de abrir la posibilidad de prosperar más económicamente.
Beatriz, abogada de empresa.

Pienso que para tomar la decisión de tener tu propio despacho o trabajar por cuenta ajena hay que decantarse por uno de dos elementos que considero enfrentados: asunción de riesgos y libertad. Cuantos menos riesgos quieras correr más deberás tender a un trabajo por cuenta ajena, pero menos libertad tendrás en tus escritos, en tus decisiones, y en tu modo de tratar los asuntos, porque, lógicamente, deberás hacerlo siguiendo las instrucciones de quien corre el verdadero riesgo en caso de que las cosas no vayan bien. Sin embargo otra cosa que tengo clarísima es que quien no arriesga no gana, pues veo más limitadas las expectativas de quien trabaja por cuenta ajena que las de quien tiene su propio despacho. Pero ya es cosa del momento en que te encuentres en tu vida profesional, de cómo quieras entender la abogacía, y por supuesto de tus circunstancias personales y del tiempo que quieras para tu vida. No olvidemos que, por muy dura o bonita que sea esta profesión, no es más que eso... Una profesión.
Manuel, laboralista
Yo estoy empezando en la profesión y no tengo mucha experiencia, pero desde que termine la carrera trabajo como autónoma en un despacho. Cuando empiezas necesitas trabajar para alguien para coger experiencia, lo malo es que muchos despachos te exigen hacerte autónomo para ello en lugar de un contrato laboral, por lo que tienes los inconvenientes de trabajar para alguien y ser a la vez autónomo, aunque yo tengo también la suerte de poder tener mis propios clientes y poder hacerme poco a poco hueco en este mundo, que no es nada fácil. Conclusión: creo que trabajar por cuenta ajena es mas cómodo pero si quieres mejorar laboral y economicamente tienes que trabajar por cuenta propia.
Laura, penal y civil

Yo he estado primero por mi cuenta y luego trabajando para la Administración, y me sirvió mucho el rodaje que llevaba para enfocar las cosas desde un punto de vista más practico,  mas ágil y por supuesto con soluciones más adecuadas a la realidad. Esta última experiencia me gustó, porque realmente tenia libertad para realizar mi trabajo y también compartía espacio y trabajo con otros compañeros, con lo cual también aprendí mucho. Pero no puede compararse al ejercicio de la profesión por cuenta propia, porque el trabajo diario y continuo donde todo depende de ti, termina dándote mucha agilidad mental,  capacidad de adaptación,  conocimiento de las personas... En definitiva,  te abre mucho la mente. La parte "mala" es la inseguridad económica, los días que te notifican una resolución que no te gusta nada, y no puedes pensar que no es culpa tuya, a veces incluso te gustaría que te dijeran directamente que hacer, etc... En fin, y aunque se me quedan cosas en el tintero,  como veis, soy totalmente favorable al ejercicio libre de una profesión.
Ana, civil y mercantil
Estar por cuenta ajena tiene muchos beneficios al comienzo de la andadura profesional, careces de la práctica del Derecho, hay que trasladar toda la teoría aprendida al ejercicio y el estar rodeada de compañeros con experiencia es de gran ayuda. A esto habría que añadir el ahorro de costes que supone encontrarte con un despacho ya funcionando frente a montar tu despacho propio. En mi caso particular, tras siete años de ejercicio, continúo por cuenta ajena, pero con la suerte de que no me ponen inconveniente a la hora de tener también mis clientes propios. Entiendo no obstante que transcurridos los años apetezca, o volar en solitario, o hacerlo al menos acompañado con otro compañero en calidad de socio. Mi despacho es pequeño, solamente somos tres compañeros, y quizás por haberme curtido en la profesión en compañía valoro mucho el hecho de no estar sola. Siempre ayuda poder comentar tus dudas o ideas con los compañeros o tenerlos a mano para que te sustituyan en un juicio o comparecencia. Así que por cuenta ajena o por cuenta propia, mejor en compañía. Aún así está profesión es larga y a veces incierta, así que lo importante es saber adaptarse al medio.
Elena

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