13 de mayo de 2014

El abogado en el cine: la pérdida de la inocencia.

Autor: Luis Sánchez Parody, abogado
Luis Sánchez Parody, durante su intervención en el VI Ciclo de Cine Y Derecho
Con esta breve reseña, que no pretende ser exhaustiva y en donde seguramente, falta el comentario de bastantes películas de ayer y hoy, vengo a establecer una pequeña lista personal como botón de muestra de la figura del abogado en el cine y dentro del VI Ciclo Cine y Derecho que organiza el Colegio de Abogados de Málaga y que coordinan Francisco Fernández Zurita y Carlos Font Feliú. Con carácter previo, destacar que el mundo del derecho, seguido muy de cerca del periodismo, ha sido caldo de cautivo de fantásticas películas dentro de la historia del cine, siendo algunas de ellas obras maestras del Séptimo Arte que no deben faltar en la filmoteca de cualquier aficionado.
  1. Abogados ejemplares
  2. Abogados idealistas que se enfrentan a grandes empresas
  3. Abogados y familia
  4. Juicios militares
  5. Clientes que saben más que sus abogados 
  6. Abogados corruptos


1.-ABOGADOS  EJEMPLARES:

Atticus Finch en acción
Su mayor exponente es Gregory Peck interpretando a Atticus Finch en Matar a un Ruiseñor, de Robert Mulligan. Es todo lo que uno quisiera ser, como persona y como Letrado: un abogado de un pequeño pueblo del estado de Alabama tras la Gran Depresión, viudo y con dos hijos, que se hace cargo de la defensa de un campesino negro acusado de violar a una mujer blanca, en contra de muchos de los habitantes de la ciudad donde reside con su familia. La película acaba de reeditarse recientemente en Blu Ray en su edición 50 aniversario, con imagen y sonido restaurado, y sin lugar a dudas es la mejor película jurídica votada por los profesionales del Derecho, junto a Doce Hombres sin Piedad, de Sidney Lumet; Testigo de Cargo, de Billy Wilder y Anatomía de un asesinato, de Otto Preminger. Si no han visto ninguna de estas cuatro películas, tienen una asignatura pendiente dentro de las películas de abogados. 

Dentro de esta categoría, también colocaría a El Joven Lincoln y El hombre que mató a Liberty Valance de John Ford. La primera por tratar la figura de Lincoln dentro de la defensa en un juicio a un inocente acusado de asesinato; y la segunda, aparte de ser mi western favorito de John Ford, junto a la Diligencia y Centauros del Desierto, por tratar sobre como James Stewart intenta imponer la justicia con la fuerza de las leyes a un matón como Lee Marvin que interpreta al bandido Liberty Valance, que se ríe de él, y que obliga finalmente a enfundarse los colts  y a dejar las leyes por la fuerza de las armas, bajo la atenta supervisión de John Wayne, en un clásico duelo del oeste hecho desde varias perspectivas, cuyo resultado no revelaré a fin de no reventar la trama a los que lamentablemente no hayan visto la película.

2.- ABOGADOS IDEALISTAS QUE SE ENFRENTAN A GRANDES EMPRESAS: Viene a reflejar la lucha de David contra Goliath. Este es un tema muy trillado. Aquí destacaría obras como Veredicto Final, Erin Brockovich, Acción Civil, Legítima Defensa, Philadelphia y un largo etc. Es la historia que todos quisiéramos ver reflejada en la realidad, un pobre perjudicado que se enfrenta al sistema sin medios económicos contra grandes compañías que cuentan con todos los medios posibles para contratar los mejores bufetes de abogados y en la que el protagonista absoluto de la función es el abogado que se identifica tanto con el problema de su cliente que se la juega a todos los niveles para conseguir desde una importante indemnización económica hasta que se haga justicia.

3.- ABOGADOS Y FAMILIA: En este grupo englobo una doble vertiente: por un lado las películas sobre divorcios como Kramer contra Kramer, de Robert Benton; La Guerra de los Rose, de Danny de Vito; o Crueldad Intolerable, de los Hermanos Coen. 

Y, por otro, también un tema que me gusta más a mi como abogado, las películas que tratan sobre el sacrificio familiar que supone el trabajo del letrado que se esfuerza en sacar los casos adelante en perjuicio de su tiempo libre y de la dedicación a la familia: Tenemos como ejemplo característico, JFK, de Oliver Stone; que mejor caso que Kevin Costner interpretando al Fiscal Jim Garrison en busca de la verdad sobre quién asesinó a Kennedy; o La Costilla de Adán, del gran George Cukor, donde el matrimonio formado por un fiscal y una abogada (Adan—Spencer Tracy--- y Amanda—Katherine Hepburn, pareja igualmente en la vida real) se enfrentan en juicio por una mujer que dispara contra su esposo y su amante; con las repercusiones familiares que ello conlleva, y en donde Spencer Tracy demuestra que un hombre también puede echar unas lagrimitas como una mujer para conseguir su objetivo por encima de una buena argumentación jurídica.

4.- Otro grupo, PELICULAS SOBRE JUICIOS MILITARES, destacando Senderos de Gloria, de Stanley Kubrick, con Kirk Douglas defendiendo a tres supervivientes de un ataque suicida en plena Guerra de Trincheras de la I Guerra Mundial,   y Algunos Hombres Buenos, de Rob Reiner, con ese famoso interrogatorio de Tom Cruise gritándole a Jack Nicholson “¿Ordenó usted un Código Rojo?”y la chulería característica que solo Jack Nicholson puede reflejar cuando mira con desprecio a Tom Cruise y al propio Tribunal al que no reconoce ninguna autoridad.

5.- El penúltimo grupo, lo calificaría de PELICULAS SOBRE CASOS EN LOS QUE EL CLIENTE PRETENDE SABER O SABE MÁS QUE EL ABOGADO Y LO MANIPULA A SU ANTOJO. Aquí cabrían por poner una muestra: Fuego en el Cuerpo, de Lawrence Kasdan, con esa seducción de Kathleen Turner a William Hurt para que le ayude a matar a su marido; Declaradme Culpable, de Sidney Lumet, que narra el proceso real a una de las mayores familias de la mafia en Nueva York, los Luchessi, y en donde un Vin Diesel con pelo, renuncia a su abogado para defenderse a sí mismo; Las dos caras de la verdad y Fracture, de Gregory Hoblit; Al filo de la Sospecha, de Richard Marquand, con Glenn Close defendiendo a Jeff Bridges del asesinato de su esposa y creyendo en su inocencia; aquí la lista de films es interminable, porque la mayoría se basan en crímenes pasionales que dan mucho juego a la hora de trasladar la historia a la pantalla y en donde el abogado es manipulado por su cliente en todo momento pero, en la mayoría de los casos, aunque no haya un happy end, el abogado, como tipo listo que es, finalmente descubre el engaño y saca a relucir la verdad de alguna manera, descubriéndosela al espectador. No obstante, resulta  curioso que, cuando el abogado pasa a un segundo plano y no vemos el film desde su perspectiva, la auténtica verdad no se descubre al espectador: Un ejemplo de ello es El Misterio Von Bulow, de Barbet Schroeder, en donde lo importante es la narración del caso, sin que el abogado sea el hilo conductor de la película.

6.- Finalmente, como no es oro todo lo que reluce, tengo que terminar muy a mi pesar, con las películas sobre ABOGADOS CORRUPTOS o POCO ORTODOXOS, siendo el ejemplo más característico el del personaje de Walther Matthau de la película, En Bandeja de Plata, de Billy Wilder; en donde su cuñado Jack Lemmon, que trabaja como cámara de televisión, sufre un accidente tras la retransmisión de un partido de futbol americano, al chocar un jugador contra él y decide aprovechar dicho siniestro convenciendo a su cuñado para que finja unas inexistentes lesiones con las que sacar una importante indemnización económica por el accidente. O el genial Vinny Gambini de Mi primo Vinny, que es capaz de defender una acusación de asesinato sin tener ni idea de leyes, ni de derecho. 

Y dejando la sátira, y poniéndonos más serios, tenemos al Tom Cruise de La Tapadera, de Sidney Pollack; Keanu Reaves en Pactar con el Diablo, de Taylor Hackford o el magnífico Sean Penn de Atrapado por su Pasado, de Brian de Palma, en donde Al Pacino, Carlito Brigante, que busca la rehabilitación social y que se encuentra reinsertado en la sociedad tras cumplir una larga condena en prisión como delincuente, no entiende como su abogado, Sean Penn, se ha dejado seducir por el lado oscuro, las drogas y el dinero fácil, y se ha convertido en algo despreciable y autodestructivo. O el propio George Clooney, en Michael Clayton, de Tony Gilroy, que limpia el rastro de lo que huele mal, porque ya no hay buenos y malos sino claroscuros, en un intento de asemejar la realidad con la ficción.

Quizás el resumen de este último grupo de abogados lo tendríamos en la frase de Michael Corleone en El Padrino III, cuando le dice a su sobrino Vincent que NO QUIERE MATONES SINO ABOGADOS; por lo que, con el tiempo hemos pasado de la honestidad de valores de Atticus Finch a la figura de Michael Clayton, perdiendo la inocencia, en este breve repaso por la fascinante figura del abogado que ha retratado el cine norteamericano de ayer y hoy.   

            (Como cloenda y apunte final, no he incluido un género jurídico como son las películas sobre derecho penitenciario, y en donde destaca por méritos propios, Cadena Perpetua, de Frank Darabont, junto a tantas otras (En el nombre del Padre, The Hurricane, La Milla Verde, Pena de Muerte, El Cabo del Terror o su remake, El Cabo del Miedo, etc.), porque en la mayoría de las ocasiones, el protagonista es el reo y no su abogado.

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