30 de mayo de 2014

Aula de inglés jurídico: Legal correspondence (I)

Escribir en una segunda lengua es una tarea no exenta de dificultades, pues salvo excepciones, lo normal es que no podamos expresarnos de igual manera que en nuestra lengua materna. En este sentido, debemos tener especial cuidado para evitar malas interpretaciones, pues no olvidemos que somos abogados y que nuestros escritos pueden tener implicaciones legales.

En nuestro ejercicio profesional, será más que probable que tengamos que intercambiar emails o correspondencia en inglés, ya sea para facilitar información, para prestar asesoramiento o para presentar propuestas, entre otras funciones.  Cualquiera que sea el caso, debemos apostar por la claridad, la simplicidad y la precisión. Hay una máxima que siempre aconsejamos al escribir en inglés: Keep it simple! En inglés las frases son mucho más cortas que en español (plagado de coordinadas y subordinadas) y por tanto, no debemos intentar decir las cosas como lo haríamos en nuestra lengua, ya que lo normal es que no tengamos las suficientes herramientas para hacerlo y además no se escribe de igual manera en uno y otro idioma.

Con frecuencia al escribir en otra lengua usamos un tono que no es apropiado (más brusco o agresivo incluso). El estilo de nuestro email o carta a su vez va a variar según quién sea el destinatario de la misma, a saber:
  • Cartas a otros abogados: en las cuales asumimos que el compañero conoce la jerga especializada y vamos directos al grano. El estilo será formal, observaremos ciertos estándares de cortesía, la redacción será cuidadosa y la intención será lograr avances en el caso de nuestro cliente.
  • Cartas a nuestros clientes: en las cuales el propósito fundamental será prestar asesoramiento, dar o solicitar información, plantear decisiones, etc. Adaptaremos el lenguaje al cliente, quizás evitando lenguaje técnico que aquél pueda no entender. 
  • Cartas a terceros: aquí la casuística es amplia y nuestro tono y estilo variarán de un caso a otro.
La planificación será una gran aliada a la hora de escribir un buen email o carta. La claridad de expresión está vinculada directamente a la claridad de ideas. Podemos empezar por considerar el propósito general de nuestro correo o carta. Depués será importante valorar el tono, los párrafos en que voy a dividir mi escrito, las expresiones y palabras que me ayudarán a expresar lo que quiero decir. Y una pregunta muy útil que hacerse a uno mismo: ¿puedo decir lo mismo en menos palabras? (Yes, keep it simple!).

En inglés se valora muchísimo la estructuración de todo escrito en párrafos separados e independientes. Ayudan a la lectura y a una mejor comprensión del texto.  Lo recomendable es que cada párrafo desarrolle una idea diferente. Es decir que si abordamos una nueva idea, iniciaremos un nuevo párrafo. Los abogados ingleses a veces numeran los párrafos para una referencia posterior más sencilla en cartas de mayor longitud. Se aconseja igualmente evitar bloques de texto muy largos, no resultan fáciles de leer y de esto a veces, los españoles nos olvidamos.

La frase o párrafo que inicia el correo es importante ya que establece el tono del mismo y crea una primera impresión. Si es una carta en respuesta a otra, comienza la tuya dando las gracias por dicha carta:

Thank you for your letter of 30 May 2014.

Si por el contrario, es la primera vez que contactas con esa persona, dedica el primer párrafo a presentarte, identificar el asunto y explicar el motivo de escribirle:

We act on behalf of xxxxx and write concerning xxxx.

Los párrafos que siguen (the middle paragraphs) desarrollarán las ideas fundamentales: la naturaleza de la reclamación, las información que queramos facilitar, las preguntas que deseemos formular, etc.

Al despedirnos, nos pondremos a disposición del destinatario para el caso de que precise aclaraciónes, más información o ayuda:

Please, do not hesitate to contact me if you require any further information.

En futuras entradas seguiremos profundizando en este tema con el fin de mejorar la expresión escrita en la correspondencia profesional.

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Imagen inicial tomada de http://blog.spokeo.com

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