28 de marzo de 2014

Emancipación y dependencia de los padres: alimentos y ninis

Autor: Juan José Reyes Gallur, abogado
Coordinador de la Sección de Derecho de Familia del Colegio de Abogados de Málaga


menores emancipados y pension de alimentos
Imagen de la película Clueless (Fuera de onda)
No son pocos los casos en los que los hijos mayores de 16 años, conflictivos en muchos casos, que ni estudian ni trabajan  reclamen su legítimo  derecho a ser independientes y algunos llegan a emanciparse para no estar bajo las indicaciones y normas de los padres, hasta aquí todo parece correcto. Pero no todo queda ahí, pues a los pocos meses, llega la oportuna demanda  judicial exigiendo la prestación de alimentos a los padres.

Pues bien, si ya la Audiencia Provincial de Málaga de 12 de junio de 2012 se pronunció que cuando un hijo mayor ni estudia ni trabaja no tiene derecho a alimentos, aún hay  quien insiste en demandar alimentos a los padres a pesar de  haberse emancipado voluntariamente y tener vida propia sin control paterno o materno, eso sí, sin estudiar, sin trabajar  y sin mantener una actitud de búsqueda activa de empleo.
Pues bien, recientemente el Juzgado de Primera Instancia número 5 de Málaga, en Sentencia de fecha 14 de marzo de 2014, ante la reclamación de alimentos a su padre, por parte de una hija de 17 años, emancipada notarialmente, acertadamente desestima la demanda alegando que:

                “En todo caso, queda patente que la actora se independiza y abandona el hogar familiar de manera voluntaria, ante la conflictiva relación con su padre, y dejando sus estudios también de una manera libre y voluntaria, conducta elegida en ejercicio del derecho a la libertad personal, pero no se puede ni debe olvidar, que muchas veces la libertad como valor social particular, exige el pago de un precio, como es el de la pérdida de ciertas comodidades, y lo que no se puede pretender es realizar un modelo de vida propio y con arreglo a unos principios de conducta, que atacan y contradicen a los de un entorno familiar y social, y seguir obteniendo las ventajas de acogimiento y económicas de dicho entorno, que se rechaza. ……..

                 Del mismo modo, actualmente no consta ni que desarrolle actividad académica ni laboral alguna ni tan siquiera que haya intentado su búsqueda,…... Para que surja con todos sus efectos dicha deuda alimenticia han de darse determinadas circunstancias como son reveses de fortuna, siniestros imprevisibles, enfermedades graves, imposibilidad de trabajar..., datos o circunstancias, se vuelve a repetir, que no se dan en el presente caso, o por lo menos no se han constatado, por lo que no procede derecho alguno a percibir pensión alimenticia por parte de su progenitor, al no resultar justificada su condición de “necesitada”.


Tomemos por consiguiente nota de estas consideraciones jurídicas y que además convencen por el propio sentido común de las mismas, pues como bien indica la sentencia  las decisiones libremente adoptadas tienen consecuencias y como sabiamente afirma el refranero “ teta y sopa no cabe en la boca”.

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Imagen inicial tomada de http://www.imdb.com/

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