15 de noviembre de 2013

Qué es economía colaborativa. Cuestiones legales


A principios de año El Mundo nos hablaba del "boom del consumo colaborativo", de la explosión y afianzamiento de una nueva forma de comprar y consumir, fenómeno en el que la crisis, la tecnología y las redes sociales han tenido mucho que ver. Con la actual coyuntura económica, muchos estamos valorando qué es lo realmente importante y necesario, en contraposición con el hiperconsumismo imperante hasta la fecha. Se está pasando de la cultura de la propiedad a la cultura del acceso. Se trata de una tendencia en auge, pese al arraigado sentido de la propiedad que existe en nuestro país. Lo importante ya no es ser dueño de algo, sino tener acceso a ese algo. Internet lo hace posible, y a gran escala. Plataformas como Airbnb te ofrecen disfrutar de un coqueto apartamento en Paris o de un loft maravilloso en Londres a precios muy asequibles. La idea es alquilar tu casa cuando no la estés ocupando. Otras plataformas, como Socialcar, articulan el alquiler de coche entre particulares. Con Chicfy puedes vender la ropa que no usas, con Grownies, intercambiar ropa de bebés y con Truequebook, cambiar los libros de texto de tus hijos cuando ya nos los necesitan. Son nuevos modelos de negocio que ponen en contacto a quienes tienen  los recursos con aquellos que los buscan.

En Málaga somos  testigos de la expansión de esta economía colaborativa que permite a las personas no sólo ahorrar, sino buscar alternativas para poder ganarse la vida. Lo vemos en el fenómeno coworkingespacios compartidos de trabajo que permiten tener oficina propia por un coste inferior y con todos los servicios incluidos. Existen iniciativas como Más libros libres, una librería donde los libros son gratuitos, mediante un sencillo sistema:  léelos, disfrútalos y devuélvelos para que puedan seguir circulando. 


Imagen del Cerrado Food Market (blogsdiariosur.es)
También podemos encontrar distintos tipos de mercadillos: 

Además, en Málaga se está creando la primera plataforma de financiación colectiva o crowdfunding andaluza, Micro InversoresTodas estas iniciativas locales apuestan por la colaboración, el trueque y el aprovechamiento de recursos ya existentes.

Este movimiento plantea algunas cuestiones críticas, como la falta de regulación jurídica o la presión de los negocios tradicionales que se ven afectados por esta nueva forma de consumir.

La reciente modificación de nuestra Ley de Arrendamientos Urbanos  ha dejado fuera de juego a quienes alquilaban sus viviendas por días a través de plataformas como la ya mencionada Airbnb. un revés para los alquileres de viviendas por días (caso de la mencionada Airbnb).La presión del sector hostelero y la situación de irregularidad en la declaración de la actividad económica existente se perfilan como posibles causas de estos cambios legales.

Y es que detrás del consumo colaborativo y el intercambio surgen cuestiones como el riesgo, responsabilidad civil, declaración de la actividad económica, etc. Frente a este movimiento global e imparable. ¿Cuál será la postura del legislador? ¿Regular o prohibir?

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