9 de abril de 2013

El coronel Chabert


"El único epigrama permitido a la Miseria es obligar a la Justicia y la Beneficencia a denegaciones injustas". El coronel Chabert, Honoré de Balzac
Ilustración de El coronel Chabert. Enciclopedia Larousse
El coronel Chabert es una  célebre novela corta de Honoré de Balzac  que cuenta las desventuras de un anciano soldado (el coronel del título) en la época de la Restauración de la monarquía en Francia, tras la derrota definitiva de Napoleón. Balzac presenta un descarnado retrato de la sociedad parisina del momento, en  el que la justicia ocupa un lugar destacado, lo que aumenta el interés que como juristas podemos tener en esta lectura. Además de ser una extraordinaria novela nos ofrece una exacta reproducción de escenarios y términos que sin duda nos serán más familiares de lo que podría o debería parecer, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde su aparición.  Como muestra, este fragmento:
"Detrás del oficial mayor había un enorme casillero que ocupaba toda la pared de arriba abajo, y cuyos compartimentos estaban abarrotados de legajos de los que colgaba un número infinito de etiquetas y cabos de hilo rojo, que dan una fisonomía especial a los expedientes judiciales."
La obra fue publicada por primera vez en forma de novela por entregas  en 1832, bajo el título de La transacción. Este cambio en el título es sin duda un elemento importante. Se ponía el acento en la intriga jurídica presente en la obra. La transacción es “un contrato por el cual las partes, dando, prometiendo o reteniendo cada una alguna cosa, evitan la provocación de un pleito o ponen término al que había comenzado” según el art. 1809 de nuestro Código Civil. El significado atribuido en el Derecho francés es similar e incluso se contempla la transacción como uno de los métodos alternativos de resolución de conflictos (artículos 2044 a 2058 del Código Civil francés). El coronel Chabert precisamente se muestra contrario a esta transacción, a este compromiso, como se verá en el transcurso de la historia, por lo que supone de renuncia a las pretensiones propias. 
Finalmente, en 1844 se publicó tras diversas vicisitudes la versión definitiva de El coronel Chabert, con el título que ha llegado hasta nuestros días y en el que la tragedia personal del viejo coronel  gana la partida al aspecto jurídico.
Uno de los escenarios más importantes de la novela es el despacho del procurador Derville. La descripción física del espacio, del ambiente, de los personajes que pueblan el despacho transmite con terrible precisión la visión tan negra que Balzac tenía del sistema judicial.  Sin duda,  su propia biografía tuvo algo que ver en esta  visión. Estudió Derecho y trabajó como pasante en dos bufetes parisinos.  Aunque no le interesaron los estudios de Derecho ni se sintió a gusto en aquellos puestos de trabajo, la continua observación de aquellos lugares y de lo que allí sucedía  le sirvió como referencia para adquirir una experiencia que luego se reflejaría en varias de sus novelas, entre ellas El Coronel Chabert.
Conviene también  fijarse en la figura del procurador (avoué en el texto original). Según explica Mercedes López-Ballesteros, traductora de la edición que hemos tomado como referencia, (Reino de Redonda, 2011)
"Derville es un avoué, es decir, un procurador.  Representa a los litigantes en los tribunales de primera instancia, buscado abogado en los contenciosos importantes y ofrece consejo en caso de litigio civil, pero también en muchas situaciones de la vida corriente. En las familias burguesas, era costumbre tener un avoué de confianza, al igual que se tenía un médico o un notario."
Nos parece interesante concluir esta entrada haciendo referencia a la situación de la profesión de procurador en Francia, que tras una reciente reforma se ha fusionado con la profesión de abogado.  Para saber un poco más sobre la evolución de esta figura, os dejamos dos enlaces de interés:
Esperamos haber despertado vuestra curiosidad en aquellos que no conocieseis la figura del Coronel Chabert, o el deseo de reencontrarse con sus peripecias, si ya lo habíais descubierto.
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Imagen superior tomada de: http://www.larousse.fr

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