26 de marzo de 2013

La tarjeta como herramienta de venta

Aún en la era digital, nuestra tarjeta es un elemento fundamental para el marketing de nuestro despacho. El impacto que podemos generar en un potencial cliente o futuro colaborador con esta pequeña herramienta no debe subestimarse. La tarjeta forma parte de la imagen de tu despacho y debe ser coherente con la misma. Tu tarjeta dice mucho de ti y de cómo haces los cosas, por lo que merece la pena dedicarle su tiempo a decidir sobre el papel, el diseño y todos los elementos fundamentales a incluir. Además es importante que siempre lleves tarjetas contigo como instrumento para entablar nuevas relaciones profesionales, es clave a la hora de generar una buena impresión y, fundamentalmente, de asegurarte de que se llevan tus datos de contacto. 

Puestos a diseñar tu tarjeta, hay una serie de factores clave a decidir de cara a lograr que cause un impacto en quién la reciba y no pase al montón de tarjetas en el olvido:
  • La calidad del papel. El gramaje o grosor de la tarjeta es un aspecto fundamental, ha de transmitir la idea de calidad, que será asociado a profesionalidad. 
  • El diseño. Plantéate si la tarjeta de un abogado o de una abogada tiene que ser aburrida o anticuada, en la creencia de que la seriedad refleje esa idea de buen hacer profesional. Considera tener un logo propio que identifique tu marca o bien incluir el color en tus tarjetas. Otra opción interesante es imprimirlas a dos caras. ¿Y qué tal decantarse por esquinas redondeadas? Evidentemente todas estas opciones harán que la impresión resulte menos económica, pero tienes que considerar qué imagen quieres que comuniquen de tu despacho y tu trabajo. Es tu primera carta de presentación, una herramienta de venta y sólo esto justifica el que inviertas algo más en su creación.
Aquí tienes un ejemplo de una tarjeta moderna de un abogado en materia de energías renovables, creadas a través de la popular empresa online de tarjetas Moo. Sus características: color, esquinas redondas, impresión a dos caras, diseño modernos y de impacto.
The energy imagery reflects both my practice focus and my enthusiasm for what I do. My tag line, "cases of first impression and last resort" is the common theme running through the wide variety of cases that I handle.    Self-design using www.moo.com

Otro ejemplo curioso y más rompedor, es esta de un abogado matrimonialista (para verla en un tamaño mayor haz clic en la imagen, merece la pena ya que los datos aparecen al rasgar el corazón):
Business card: divorce lawyer
Entre este último ejemplo y la plana tarjeta en blanco y negro, hay todo un mundo de posibilidades. Para ver más modelos en los que inspirarte, puedes acceder a este enlace a Pinterest con múltiples ejemplos.
  • La imprenta. Elige una copistería o imprenta de calidad. Pide que te impriman una prueba de tu tarjeta y no des el OK si el resultado no te convence plenamente. La calidad de las tarjetas de empresas como Moo o El Calotipo transmitirá un mensaje muy positivo sobre tu despacho y tu forma de trabajar.
  • La información a incluir. Además de los datos básicos, plantéate quién es tu potencial clientela para, por ejemplo, decidir si merece la pena traducirla a otros idiomas.
Según fuentes consultadas, la forma más habitual de marketing de un despacho sigue siento el contacto directo con los futuros clientes. La tarjeta, elemento fundamental y diferenciador de tu marca profesional o branding, será sin duda el vehículo que llevará a ese potencial cliente a volver a contactar contigo. Procura que no te ocurra lo de "es que me he quedado sin tarjetas" y aprovecha cada oportunidad para entablar lazos profesionales, transmitiendo a través de tu tarjeta la imagen de tu buen hacer profesional.

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