7 de febrero de 2013

Hallazgos televisivos: El guardián ¿una buena serie jurídica?

Esta semana, Federico Garau publicaba una interesantísima entrada en su blog bajo el título La enseñanza del Derecho a través del cine, en la que nos presentaba la revista electrónica Proyecto DeCine, recomendación que compartimos con entusiasmo. 
Pensando en las referencias citadas en esta entrada (por cierto, todas muy atractivas y nada evidentes) me vino a la mente la serie El Guardián (The Guardian) (CBS 2001-2004). 

La propia introducción de la serie, antes de los títulos de crédito,  resume el punto de partida de la historia: Nick Fallin es  un joven  abogado de éxito que trabaja en el bufete de su padre cuya vida  cambia drásticamente tras ser  condenado por un delito de consumo de drogas a cumplir 1.500 horas de servicios sociales, representando a menores ante los tribunales. 

La serie está ambientada en Pittsburgh (Pensilvania), ciudad donde nació y creció su productor y creador, David Hollander. El trasfondo gris y poco amable de la ciudad sirve como perfecto escenario para los dramas sociales y personales  que, sin ningún tipo de  concesión, son presentados  en cada episodio.  El guardián pasó bastante desapercibida en nuestro país. Inicialmente fue emitida en Canal + y más recientemente, ha sido recuperada por Antena 3 y  sus canales de TDT  en horario de madrugada. 

Se trata sin embargo de  un material excelente para poder estudiar distintos aspectos de interés relacionados con el mundo del Derecho. Para empezar tenemos el contraste evidente entre los dos mundos en los que se mueve el protagonista: el poderoso bufete de su padre, especializado en grandes empresas y el Servicio de Legal Aid donde debe cumplir su condena.  

Aquí tendríamos un primer punto de interés: el estudio de derecho comparado sobre sistemas de asistencia jurídica gratuita. En Estados Unidos, el actual sistema de Legal Aid  data de 1974, año en que se creó la Legal Services Corporation, un organismo público  que cuenta con el patrocinio del Congreso y cuya junta directiva se compone de seis demócratas y seis republicanos. Este organismo agrupa distintas  agencias distribuidas por todo el país. Como curiosidad, aquí os dejamos el enlace a la  agencia correspondiente a Pittsburgh: National Neighborhood Legal Services Association.   

La serie es muy didáctica en este sentido, ya que nos muestra el sistema de trabajo en esta oficina a través de los ojos de Nick, que nunca ha trabajado en un contexto similar.  Debe adaptarse a ese nuevo entorno laboral, a nuevos tipos de conflictos  y a un nuevo sistema de relaciones en un engranaje que incluye a servicios sociales, centros de acogida y juzgados de menores principalmente. La confrontación entre métodos de trabajo y formas de relacionarse en uno y otro ambiente se hace evidente en la figura del director de la oficina de Legal Aid, Alvin Masterson (interpretado por Alan Rosberg). Se plantean en ese ámbito cuestiones como   adopción, acogimiento, menores conflictivos o responsabilidad penal del menor. 

Por otra parte,  el día a día  en el seno del bufete Fallin&Fallin muestra  los conflictos de funcionamiento  de un gran despacho: ascenso a la condición de socio, lucha con la competencia,  problemas de facturación  y gestión del despacho, entre otros. Desde el punto de vista de los asuntos que lleva el bufete,  la serie nos ofrece un amplio y variado abanico de temas de interés: demandas por daños por contaminación, accidentes laborales, huelgas, tratamiento de información privilegiada en operaciones bursátiles… pero quizá lo más llamativo sea la forma de negociar y la forma de relacionarse entre los propios abogados, sean o no compañeros del despacho. El ejemplo perfecto sería la relación entre Nick y su compañero Jake Straka, una constante a lo largo de las tres temporadas de la serie.

No queremos olvidarnos, por último, del aspecto dramático. Hay que resaltar aquí la interpretación de Simon Baker (mucho más conocido y reconocido en la actualidad por su papel de Patrick Jane en El Mentalista) dando vida a Nick Fallin, personaje dotado de una casi absoluta incapacidad para la empatía, que de forma  paulatina  va construyendo cierta relación con los menores a los que no sólo representa ante los tribunales, sino a quienes además acompaña en distintas fases de su azarosa andadura por el entramado del sistema. En el otro extremo, la relación con su padre, Burton Fallin (Dabney Coleman)  y la particular relación sentimental que le une a Louisa/Lulu Archer (interpretada por Wendy Moniz), abogada por vocación en el Servicio Legal Aid

Respondiendo a la pregunta inicial, El guardián es una estupenda serie jurídica que os animamos a recuperar.

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Imagen inicial tomada de IMDB: http://www.imdb.com

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