20 de diciembre de 2012

La comunicación del despido objetivo


Gonzalo Alonso Sierra
El pasado jueves, 13 de diciembre volvía a celebrarse la  Tertulia Jurídica Decano Agustín Moreno en el Colegio de Abogados de Málaga. En esta ocasión, el ponente fue Gonzalo Sierra Alonso, Magistrado del Juzgado de lo Social nº 7 de Málaga. Su intervención se centró en el análisis de determinados criterios jurisprudenciales relacionados con el despido objetivo. 
En esta entrada queremos detenernos especialmente en aquellos referidos a los aspectos formales, concretamente a la carta de despido.
Comenzaba el ponente  destacando que la mayoría de los despidos objetivos está  concluyendo con sentencias desestimatorias, principalmente por motivos formales. Cabe recordar que los requisitos formales del despido objetivo se contemplan en el art. 53 del Estatuto de los Trabajadores (en lo sucesivo, ET). En este sentido normalmente los problemas se concentran en la carta de despido.

Uno de estos problemas es el relativo a la escueta motivación. El art. 55.1 ET, en materia de despido disciplinario, especifica que en la comunicación por escrito deben figurar los hechos que lo motivan y la fecha en que tendrá efectos, al igual que el art. 53.1 para el despido objetivo.Y la jurisprudencia añade un tercer elemento: que se fije la cuantía de la indemnización por despido.

Estos requisitos son vinculantes de acuerdo con lo establecido en el art. 105.2 de la Ley 36/2011, reguladora de la Jurisdicción Social: “Para justificar el despido, al demandado no se le admitirán en el juicio otros motivos de oposición a la demanda que los contenidos en la comunicación escrita de dicho despido.”
Por lo tanto, el incumplimiento de algunos de estos requisitos no es un defecto de forma subsanable a posteriori, como puso de manifiesto el TS en  Sentencia de 30 de septiembre de 2010. No se puede entrar a valorar algo que no viene en la carta de despido. También en este sentido, la  STS 8 de noviembre de 2011.
Gonzalo Sierra llamó la atención sobre el problema más frecuente en los últimos meses: la entrega de la carta al representante de los trabajadores. A este respecto señaló la STS  de 7 marzo de 2011. En el supuesto de hecho de la sentencia recurrida, se entrega la carta al trabajador, pero no se facilita copia al representante de los trabajadores. Como se dice en el propio texto de la sentencia:

“En suma, la información sobre la decisión extintiva origen de la controversia fue proporcionada a todos los representantes de los trabajadores en una reunión formal del comité de empresa. Pero lo cierto es que no es exactamente esta comunicación personal, sino la entrega de copia del escrito de preaviso (o de documento equivalente) el medio que prevé la Ley para dar noticia a los representantes de los trabajadores del despido por causas empresariales de un empleado comprendido en su ámbito de representación.
 (…)
El tenor literal del precepto exige dar copia del escrito de preaviso de la carta de despido, a los representantes de los trabajadores, lo que supone la entrega de una reproducción de la carta de despido que se ha entregado al trabajador, no consiste simplemente en dar información a los representantes de los trabajadores, sino en facilitar dicha información de una determinada forma, cual es la entrega de copia de la carta de despido.”

Es decir, no basta con que el representante conozca el contenido de la carta de despido, que tenga información sobre el despido, ni siquiera  que esté presente cuando se le entregue la carta al trabajador. Hay que respetar la literalidad de la ley: el representante tiene que llevarse copia de la carta de despido.
En la citada sentencia de 7 de marzo de 2011,  Martín Valverde expresaba su desacuerdo mediante voto particular, afirmando que:
“En la sentencia recurrida ha habido información a los representantes de los trabajadores, y tal información se ha producido no de manera ocasional sino en una reunión oficial del comité de empresa. Es seguro que esta forma de comunicación es irregular, en cuanto que lo que en puridad debería haber hecho la empresa es la entrega de copia de la carta de despido. Pero no es tan seguro privara priori de toda virtualidad práctica a la información efectuada en el litigio de la sentencia recurrida.”  
Sin embargo, Gonzalo Sierra volvía a insistir en la necesidad de que el representante tenga una copia de la carta de despido. Ni siquiera es suficiente con que firme como testigo de la entrega de esa carta al trabajador, debe llevarse una copia. Para él está claro: si no hay comunicación escrita al representante del trabajador, el despido es improcedente.
Podéis consultar el contenido completo de la interesante ponencia de Gonzalo Sierra en esta lista de reproducción de nuestro Canal de Youtube.

 Si te gustó esta entrada, tal vez te interese leer:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Déjanos aquí tu comentario. ¡Gracias por participar en la conversación!