4 de junio de 2012

Redes sociales: la democratización del marketing


El pasado 23 de mayo, tuvimos la ocasión de asistir a una nueva jornada organizada por la sección de Gestión de Despachos de nuestro Colegio. En esta ocasión se trataba del Taller: Cómo sacar partido de las redes sociales e internet y adelántate a tu competencia a cargo de Elisabete Amate de En la trastienda.


La ponente intentó trasladar al numeroso público asistente la importancia y las ventajas de utilizar el social media marketing, esto es, de estar presentes profesionalmente en las redes sociales.  De manera introductoria, nos hablaba de cómo han cambiado las reglas del juego y de la reinvención del boca a boca pues con un solo clic tenemos acceso a leer las opiniones de otros sobre un producto o servicio.
Una de las ventajas esenciales que nos proporciona el marketing de redes sociales es la posibilidad de medir realmente el retorno de la inversión que realicemos. Con herramientas de muy bajo coste podemos saber de forma precisa si nuestra inversión se está transformando en negocio. Hoy en día invertir sin medir ya no tiene sentido, tenemos que saber si estamos invirtiendo donde realmente interesa.  Las redes permiten pasar  de la suposición al concepto de analítica real.

Las redes sociales han conseguido democratizar el marketing ya que los costes de marketing han bajado drásticamente gracias a las nuevas tecnologías aprovechando la web 2.0 y la creatividad. Como pequeño o mediano despacho podemos hacer exactamente lo mismo que las grandes firmas en estos canales.

Además, nos señalaba, este tipo de marketing goza de una mayor credibilidad frente al marketing clásico: ya no se trata de mandar mensajes intrusivos y machacones. Se trata de hablar con tus clientes de una manera más cercana, más 2.0. Tendremos una mejor imagen de marca (branding) ya que nuestros servicios no serán intrusivos, ni molestarán a nuestro público.

Otra gran ventaja es la optimización de la comunicación con nuestro público: les escuchamos, conversamos con ellos, vemos lo que necesitan o quieren para empaquetarlo en un producto o servicio. Nos permite fidelizar a nuestros clientes.

Indudablemente tenemos que añadir la posibilidad de generar nuevos contactos profesionales y llegar a los potenciales clientes. Las redes sociales nos aseguran una repercusión: tener presencia va a reforzar nuestra marca, posicionándonos como mínimo en buscadores.
Nos garantiza una imagen moderna y de innovación, que puede traducirse en oportunidades de negocio.  En definitiva: tenemos que estar donde están nuestros clientes, adaptando el mensaje al canal.

Elisabete continuó su charla indicándonos errores comunes que hay que evitar. Nos señaló que esto no es algo sólo para frikis y para jóvenes enganchados a las nuevas tecnologías; de hecho la gama de edad es impresionante (llega a los 65 y el fuerte está en los 45) Pero por mucho que sea gratis, hay que tener cuidado. No hay que estar en todas las redes: estudiemos nuestro sector, nuestros clientes y veamos dónde interesa estar presentes. En definitiva, la gestión implica tiempo. Insistió en la importancia de tener una estrategia y preguntarse: ¿por qué y para qué estoy haciendo esto?
Por otro lado nos advirtió de la importancia de ser uno mismo: no hay que hablar como si fuésemos otros. Las redes sociales requieren de cercanía y de un toque más informal (sin dejar de ser profesional)
No hay que tener miedo al diálogo. Si el dialogo no lo inicias tú, lo van a hacer igualmente tus clientes. Ese miedo clásico a tener una página en Facebook “¿y si empiezan a hablar mal de mi marca?” Lo van a hacer estés o no estés. Por lo menos si estás sabes lo que están diciendo de ti y puedes reaccionar. Demostrarás así que te interesas por su opinión y aportarás más valor a la relación. Ya no tienes que gastarte el dinero en encuestas para ver qué opinan sobre ti. Hoy podemos aprovechar esos datos a nuestro favor, transformarlo en oportunidades. Nos recordó la importancia de una queja bien gestionada.
En conclusión, internet no es la gallina de los huevos de oro pero es importante ser visibles: hay casos de éxito, hay que estar ahí, pero no va a ser la panacea. Hace falta creatividad, saber qué decir y tener algo que decir. Hay que tener una estrategia y establecer objetivos realistas. El elevado número de asistentes dio buena cuenta del interés del mundo de la abogacía por estos nuevos canales, si bien, ante la pregunta de la ponente "¿quién está presente ya en estas redes?", nadie levantó la mano. Estar, hay que estar, pues ahí se encuentran ya tus clientes, en tu mano está adelantarte a tu competencia.

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