21 de mayo de 2012

Los abogados y la prevención de blanqueo de capitales



Autora: Silvia Solís, Abogada
Sección de Prevención de blanqueo de capitales del Colegio de Abogados de  Málaga

La normativa preventiva del blanqueo de capitales se encuentra en la Ley 10/2010, de 28 de abril, de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo que establece rigurosas obligaciones a quienes se considera vulnerables a colaborar, voluntaria o involuntariamente a esa actividad.

Los Abogados son sujetos obligados desde su inclusión por Ley 19/1993, de 28 de diciembre, sobre determinadas medidas de prevención del blanqueo de capitales, modificada por Ley 19/2003, de 4 de julio. De acuerdo con la letra ñ) del artículo 2, lo son “…cuando participen en la concepción, realización o asesoramiento de operaciones por cuenta de clientes relativas a la compraventa de bienes inmuebles o entidades comerciales, la gestión de fondos, valores u otros activos, la apertura o gestión de cuentas corrientes, cuentas de ahorros o cuentas de valores, la organización de las aportaciones necesarias para la creación, el funcionamiento o la gestión de empresas o la creación, el funcionamiento o la gestión de fideicomisos, o cuando actúen por cuenta de clientes en cualquier operación financiera o inmobiliaria.” A diferencia de los Notarios y de los Registradores de la Propiedad que son sujetos obligados en todas y cada una de sus actividades.

Su calidad de sujetos obligados les somete a una serie de exigencias: medidas de diligencia: identificación formal de sus clientes e identificación del titular real, con carácter previo a la ejecución de las operaciones y determinación del propósito e índole de la relación de negocios. Las medidas se reforzarán cuando haya alto riesgo de blanqueo de capitales, cuando los clientes que no se encuentren físicamente presentes o cuando se trate de personas expuestas políticamente.

Se imponen obligaciones de información, examen con especial atención de toda operación compleja, inusual o sin un propósito económico o lícito aparente, o que presente indicios de simulación o fraude y de comunicación, por iniciativa propia, al SEPBLAC. Pueden hacerlo también los empleados del bufete si el sujeto obligado la omite. Igualmente, se impone la obligación de abstención y de revelar al cliente que se ha informado a la unidad financiera. Deben atenderse los requerimientos de información de las autoridades encargadas de la prevención. En el cumplimiento de esas obligaciones debe tenerse en cuenta que también pesa sobre los Abogados la obligación de mantener el secreto profesional de los hechos y noticias que conozcan en sus labores de defensa y asesoramiento.

Los Abogados conservarán durante un período mínimo de diez años, a contar desde la terminación de la relación con el cliente o la ejecución de la operación, la documentación que acredite el cumplimiento de las obligaciones establecidas en la ley.

Deben adoptar también medidas de control interno, políticas de admisión de clientes, control interno, evaluación y gestión de riesgos y designarán un representante ante el SEPBLAC, incluso cuando se trate de ejercientes por cuenta propia. Además, establecerán un órgano adecuado de control interno responsable de la aplicación de estas políticas y procedimientos y aprobarán un manual adecuado de prevención, formarán a sus empleados y harán examinar estas medidas por un experto externo que redactará un informe por escrito donde valorará las medidas y propondrá, en su caso, eventuales rectificaciones o mejoras. Esta última obligación no será exigible a los empresarios o profesionales individuales.

No se requerirá el consentimiento del interesado para diversas actividades de información y comunicación. La ley establece severas medidas para el incumplimiento de estas obligaciones.
Mayor información se puede obtener en las secciones correspondientes de las páginas web del Colegio y del Consejo General de la Abogacía Española

Imagen tomada de : www.sepblac.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Déjanos aquí tu comentario. ¡Gracias por participar en la conversación!